<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999</id><updated>2011-11-16T10:22:25.557-08:00</updated><title type='text'>verdetinta cuentacuentos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-6471620735119354536</id><published>2011-11-11T10:57:00.000-08:00</published><updated>2011-11-11T10:58:44.954-08:00</updated><title type='text'>Nada es gratis</title><content type='html'>-La princesa irascible vive condenando a los demás, y ellos la condenan sin comprender que se crío sin madre –dijo el rey apesadumbrado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el país de los triángulos todo era triangular y punteagudo, quizá por esa razón parecía poco amable… La princesa  tenía una cara que terminaba en un vértice a la altura de la frente, sin embargo su cuerpo de triángulo isósceles bailoteaba como un trompo . Siendo nerviosa e irritable daba vueltas y vueltas con infinita gracia. Era sin duda una brillante bailarina, sin embargo la  locura que padecía afeaba a la princesa triangular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo de los triángulos era imposible imaginar una forma distinta a la que determinaba el polígono de tres lados. Y quién dice un mundo dice un universo: nadie jamás hubiera imaginado que más allá de las fronteras pudiera haber otras formas de las que determinaban su realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día la princesa, como siempre, pendeciera y desagradable, se encontró con alguien distinto que no fuera su nodriza, el jardinero, el paje, el albañil o el soldado que vivían en el palacio  - y que odiándola por sus malos modos, nunca se atrevían a llevarle la contra-. Había llegado un forastero, alguien de las afueras no tan distantes porque se veía tan triangular como los del reino. El forastero no tuvo ningún reparo en decirle a la princesa que era desagradable, maleducada y, lisa y llanamente, alguien no querible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras del forastero tuvieron lugar dentro de la princesa que en el fondo se sabía “guacha”, en el literal sentido del americanismo. Entonces rompió en llanto, lloró tanto que hizo que la zanja que rodeaba al palacio desbordara, y siguió llorando y llorando sin consuelo, a pesar de todas las cosas que hacía su padre, el rey, para que dejara de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, cuando nadie se esperaba que sucediera, la princesa dejó de llorar, escapó de sus habitaciones y se subió a una barca que estaba amarrada. Sus lágrimas habían echo que el río  llegara hasta el palacio. Comenzó a remar y se alejó con rumbo incierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo que el que no busca, encuentra, y fue así que luego de estar  su barca a la deriva quedó atrapada en unos troncos.  Exhausta y sin comer, la princesa  se había desmayado unas horas antes. Cuando despertó los gritos se confundieron, ella gritaba al ver a los seres y los seres al verla: eran los redondos del país de los redondos. Sus cachetes y sus piernas y pies, sus manos, todo su cuerpo era redondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del tremendo susto, los redondos, suaves y acogedores, abrazaron la princesa triangular. Una madre redonda la adoptó. Le enseño a cocinar y hacerse una trenza. Ella no era la misma , ahora se había convertido en la dulce princesa triangular…Y bueno, pasó lo que tenía que pasar, el hijo de su mamá  adoptiva se enamoró de ella. Pasaron un par de meses y luego decidieron casarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey triangular todas las noches pedía a su Dios triangular que volviera la princesa. Era tanta su fé que lloraba sobre los pies pinteaguados de su Dios y sabía que El le concedería su petición. Mientras tanto la princesa triangular mostraba un redondo vientre y se sentía pesada y triste porque extrañaba a su mundo y a su padre a pesar de los amorosos cuidados de su esposo redondo y su madre  adoptiva que pasó a ser política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día la princesa se sintió muy mal, y su nueva mamá trató de tranquilizarla: va a nacer tu bebé, mi nieto. Y así fue que nació un pequeñito bellísimo, con cara triangular, cuerpo redondo, piernas triangulares y brazos y manos redondas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se sintió mejor su esposo y su  mamá hablaron con ella: era tiempo de volver a su país y contar la buena nueva a su padre. Ellos eran redondos pero sabían que no todos eran como ellos, lo aceptaban y podían gozar de las diferencias, conocían a los cuadrados y los visitaban. Los triangulares aparecieron en sus vidas con la princesa. Pero los redondos no eran torpes, imaginaban que no todos podían ser tan amplios, y podían pensar que otros los rechazarían. Por eso acompañaron a la princesa y al bebé hasta la entrada del país- reino triangular y dejaron que ella y el niño entraran  solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey al verlos agradeció a su Dios triangular poniéndose de rodillas. Besó a la princesa, que ahora era dulce, y miró al bebé con lágrimas en los ojos. Su carita pequeña y triangular le sonrío como reconociéndolo y enseguida extendío sus bracitos redondos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey, feliz a pesar de lo que consideraba eran deformidades en su nieto, llamó a todo el reina para festejar. También consultó con los médicos que en secreto le dieron un diagnóstico y un pronóstico, se podría realizar un cirugía estética y remodelar, a la debida edad, las partes malformadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de estar dos semanas, la princesa anunció su partida. El padre entonces habló por primera vez con sinceridad con su hija, le  dijo que no debía  llevarse a su nieto, que lo criarían en su reino, porque con esas deformidades no sería aceptado fácilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La princesa tomó coraje y  habló de lo que no se atrevía. El padre del bebé era redondo, y no sólo él si no todo su país era redondo. Y también había un mundo dónde todos eran cuadrados y amigables, quizás un poco menos que los redondos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey se retiró a sus habitaciones y dejó que la princesa y su nieto se fueran. No podía resolver sus sentimientos confusos y, menos aún, sus pensamientos dónde de pronto se le mezclaban las formas y amenazaban con enloquecerlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte el tiempo, que todo lo cura, hizo que el rey triangular empezara a transformar su cosmovisión, de pronto lo que era universal y eterno dejó de serlo, entonces ordenó cambiar su espejo triangular por uno redondo, y además hizo que todas las aperturas triangulares del reino se pusieran a consideración de quienes las usaban, sólo que aquellos que decidieran cambiarlas por otras redondeadas o cuadradas se verían beneficiados por la eximición de impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de seis meses el rey estaba en condiciones de visitar al país de los redondos dónde vivía su hija con su nieto y así lo hizo. Fue muy bien recibido con banderitas triangulares para homenajearlo: lo estaban esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue así como los triangulares naturalizaron a los redondos, y también a los cuadrados… Y los cuadrados a los triangulares..., tanto que después de varios siglos prácticamente todos los habitantes nacidos en los tres países-reinos fueron el  resultado de una mezcla de formas que los hizo más adaptables, y por lo tanto más resistentes y felices.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-6471620735119354536?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/6471620735119354536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=6471620735119354536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6471620735119354536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6471620735119354536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2011/11/nada-es-gratis.html' title='Nada es gratis'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-351420750344278913</id><published>2011-10-26T16:47:00.000-07:00</published><updated>2011-10-26T16:51:26.144-07:00</updated><title type='text'>Cómo no creer en esta mujer si hizo que el sustantivo termine en "a"...</title><content type='html'>Hoy estuvo en Lanús - que son mis pagos- ratificando que vamos a producir innovación y tecnología –made in-. &lt;br /&gt; Y tiene tanta banca arriba que no hay quién pueda obstaculizar: un pingüino nariz de abrelatas y nada menos la que nos prometió que iba a volver y ser millones... &lt;br /&gt; Avanti presi!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-351420750344278913?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/351420750344278913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=351420750344278913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/351420750344278913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/351420750344278913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2011/10/como-no-creer-en-esta-mujer-si-hizo-que.html' title='Cómo no creer en esta mujer si hizo que el sustantivo termine en &quot;a&quot;...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-774694610557786611</id><published>2011-07-18T07:20:00.000-07:00</published><updated>2011-07-18T07:29:48.520-07:00</updated><title type='text'>Hipocondríaca de mí</title><content type='html'>Soy hipocondríaca, sólo los que lo son saben del padecimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse a buscar sobre razones por las que en ciertos tiempos padezco con más virulencia, y bueno, encontré esta genialidad en el diccionario del psicoanálisis. Hace 30 años dí Psicoanalítica libre leyendolo durante un verano como Rayuela, y me fue muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para precisar mejor lo que está en cuestión en la hipocondría, puede ser interesante comparar hipocondría e histeria. La histérica da a ver -se da en espectáculoen lo visible. El paciente hipocondríaco, por su parte, da a oír. La histeria, incluso en las formas extremas de conversión, permanece en ese nivel de dar a ver la forma del cuerpo, la piel, la envoltura, mientras que la hipocondría da a oír lo que pasa bajo la piel, bajo la envoltura corporal. La histérica está en la «escena» («la otra escena»: escena del sueño, del fantasma); de ahí la correlación tradicional entre histeria y teatro. Al hipocondríaco, ¿hay que ubicarlo más bien del lado del apuntador? Esto significaría atribuirle un rol demasiado preciso: quizá sería más exacto decir que él es el gran poeta de todos los agujeros del cuerpo, y que cuando ha completado la recorrida por ellos, no para hasta que se hace abrir, o mejor, eventrar."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-774694610557786611?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/774694610557786611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=774694610557786611' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/774694610557786611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/774694610557786611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2011/07/hipocondriaca-de-mi.html' title='Hipocondríaca de mí'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-223850215360446827</id><published>2011-04-30T06:42:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T06:48:33.577-07:00</updated><title type='text'>Sábato escéptico</title><content type='html'>99, nunca los 100… Quizá por vocación de incompletad, de mejoría, no quiso redondear. &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;        Casi religiosamente, al que se asomó a todos los abismos y se abismó en la ceguera de la maldad humana, rigurosamente dudoso del porvenir,  se le cuela la esperanza por los resquicios de esos no 100.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Se preservó de la certeza y voló con su último suspiro vaya a saberse dónde...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-223850215360446827?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/223850215360446827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=223850215360446827' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/223850215360446827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/223850215360446827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2011/04/sabato-esceptico.html' title='Sábato escéptico'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-187387234514479350</id><published>2011-01-24T08:17:00.000-08:00</published><updated>2011-01-24T08:27:03.519-08:00</updated><title type='text'>Dios mío qué horror podría ser si bajan la edad de imputabilidad!</title><content type='html'>Siguiendo con esta forma de pensar podríamos llegar a enjuiciar a los pitbull!!!!!!!! Y entendamos, un perro es un perro, y se trata además de una raza creada por el hombre…&lt;br /&gt;De la misma manera, un chico es un chico… Es fácil cortar por el hilo más fino …&lt;br /&gt;Es muuuuuuuuuy loco… Cuando no se sabe qué hacer, es mejor no hacer nada…&lt;br /&gt; Y todo por un par de millones de votos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!&lt;br /&gt;Me decepciona Scioli, y mucho… Por qué no se ocupan de hacer que la imagen del delicuente no aparezca en la villa como la de un héroe de la posmodernidad? Creo que a la larga ganarían más votos… Con eso y controlando el paco que les tiran por la cabeza!!!!!!!!!!!!!!!!!! &lt;br /&gt;Por qué no ponemos sobre el tapete el accionar del crimen organizado, o lo haremos cuando ya lo tengamos instalado?! Digo... Tenemos una gran oportunidad de actuar en forma conjunta entre varios países sudamericanos... Mientras tanto perdemos el tiempo encerrando a los ladrones de gallinas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y a los pendejos... que son una desgracia que nos supimos ganar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-187387234514479350?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/187387234514479350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=187387234514479350' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/187387234514479350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/187387234514479350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2011/01/dios-mio-que-horror-podria-ser-si-bajan.html' title='Dios mío qué horror podría ser si bajan la edad de imputabilidad!'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-456625991072186497</id><published>2010-10-29T16:22:00.000-07:00</published><updated>2010-10-29T17:09:08.685-07:00</updated><title type='text'>Qué sé yo...</title><content type='html'>Mis perritos tenían la casa pintada de amarillo con eso que se usa para colorear los pisos. Yo no había podido llegar a tirar una rosa sobre el coche que llevaba al ex-presidente, a ese hombre que a fuerza de ver mal veía mejor que nadie, aunque se llevaba por delante y se lastimaba bastante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo a mis perritos, tres son sobrevivientes de un abandono de dos días sin ingerir nada con veinte o veinticinco días. Son pura raza americana, puro meztizaje a troche y moche,más fuertes que nadie, porque el que no muere se hace más fuerte...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá para Néstor, ese hombre bizarro y buenazo, inteligente como pocos, la cosa funcione al revés... Muerto el pibe del PO, muerte fatal y certera, no quedaba otra que morirse, para no ser lo mismo...Antes hubiera dicho, convertido en bandera, ahora ya no funcionan. Si algo le importaba era sus hijos, la generación de sus hijos, y lo dejó muy en claro cuando en el Luna Park dijo que su destino ya estaba echado: estaba con ellos, con una nueva presidencia para afianzar o nada, la muerte no importaba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy vi tantos jóvenes, tantos, no entiendo por qué nunca mis hijos pudieron concretar un encuentro, Juan, que es un animal político viajó a un encuentro de 500 jóvenes a un lugar donde nunca se hizo ningún encuentro... Igual tengo la convicción de que la vida es estética y en ese viaje, parecido al del libro de Soriano, fue a ver a mi hermano Manuel,es mi hermano de vida, y bueno, termino yendo a Rosario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No sé, qué sé yo..., espero, espero, espero... A lo mejor Néstor Kirchener puede ser un Santo... Por las dudas sigo pidiendo que con su nariz de abrelatas nos abra una puerta para todos los argentinos hacia un futuro mejor... No sé nada pero sí sé a quien pedir qué cosa, y si ese hombre no nos supo interpretar, representar, quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, como Borges, este Néstor no tenía por costumbre morirse cuando lo daban por muerto... Puede que esta vez sea lo mismo, hay muertos muertos y muertos vivos...Si Cristina pudiera otra presidencia..., Sabatella vice, no sería un Cobos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-456625991072186497?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/456625991072186497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=456625991072186497' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/456625991072186497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/456625991072186497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2010/10/que-se-yo.html' title='Qué sé yo...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-2487433963073839894</id><published>2010-10-28T06:32:00.000-07:00</published><updated>2010-10-28T07:08:52.798-07:00</updated><title type='text'>La vida sigue...</title><content type='html'>La vida sigue dijo Pepe Mujica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, muchas gracias Néstor Kirchner...&lt;br /&gt;Y si es posible una manita desde el cielo&lt;br /&gt;porque necesitamos otra presidencia&lt;br /&gt;que sea K para coser lo hilvanado...&lt;br /&gt;Unasur, profundizar Mercosur &lt;br /&gt;y darle  una esperanza a los jóvenes, &lt;br /&gt;una mejor vejez a los viejos&lt;br /&gt;educación y salud a los chicos y &lt;br /&gt;trabajo e igualdad para todos...&lt;br /&gt;Que tu nariz nos abra una puerta hacia el futuro&lt;br /&gt;y tu ojo chueco haga que Dios nos mire &lt;br /&gt;cuando le hablás de nosotros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y gracias, muchas gracias por lo que  quedó cosido para siempre en la memoria&lt;br /&gt;junto a tu imagen &lt;br /&gt;Tu corazón que se rompio de tanto hacer fuerza sigue latiendo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-2487433963073839894?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/2487433963073839894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=2487433963073839894' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2487433963073839894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2487433963073839894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2010/10/la-vida-sigue.html' title='La vida sigue...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-4042342232838054801</id><published>2009-10-05T06:01:00.001-07:00</published><updated>2009-10-05T06:03:03.783-07:00</updated><title type='text'>Qué tristeza que se nos vaya Mercedes Sosa...</title><content type='html'>La ropa colgada en la soga, eso somos, aire… Aire y algo más: la ropa colgada sobre la soga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El águila de piedra  del Machu Pichi -esa ciudad cuyo nombre verdadero, su nombre cierto de ciudad viva, nunca sabremos- estoy segura que se llevó con sus alas  el alma de los que debía llevarse, incluso el de la ciudadela. Sólo nos dejó la ropa colgada sobre la soga, los restos que quedaron de los que la habitaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en el sudario de Cristo y la ropa colgada sobre la soga. Pienso en la ropa y en la humanidad. Pienso en la nada que somos contrapuesta con la Nada de vaya a saberse en qué dimensión podríamos ser y nunca lo sabremos con certeza…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ropa colgada en la soga, el aire moviendo las prendas y la voz de Mercedes Sosa, tan impresionante, tan pesada y profunda. La voz de Latinoamérica si tuviera voz, el desierto de Atacama, las edificaciones incas sobre los Andes, la selva insondable. Me deprimo, no por su muerte sino por la humanidad deshumanizada y la Latinoamérica profunda: tanta deuda pendiente, tan abrumante paisaje, tanta nada y tanta Nada. Tanta literal sin ropa colgada sobre la soga… Se me viene a la cabeza lo que cuenta Mercedes en su último video en el backstage de la grabación de su último disco: “mi mamá era tan sabia que cuando a la noche no había qué comer, porque pasábamos hambre en serio, nos sacaba al Parque 9 de Julio para que no oliéramos el olor a comida de las casas vecinas…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercedes, tan enorme, tan enorme incluso físicamente en los últimos tiempos. Mercedes, una voz, un gran poema lanzado a mellarse con las estrellas, un alma llevada por el águila, entonces deseo la pertenencia a una concepción del universo  donde exista la unidad : el Todo y la Nada siendo una sóla cosa. Donde no haya escisión  y Viracocha sea el Dios. Donde mi sentimiento de nada y de muerte estén soportados por la cultura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-4042342232838054801?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/4042342232838054801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=4042342232838054801' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4042342232838054801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4042342232838054801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/10/que-tristeza-que-se-nos-vaya-mercedes.html' title='Qué tristeza que se nos vaya Mercedes Sosa...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-2980225553998524987</id><published>2009-09-22T07:50:00.001-07:00</published><updated>2009-09-22T07:50:52.149-07:00</updated><title type='text'>Thriller del profesor:un muerto vivito y coleando</title><content type='html'>Julio González, de 35 años, profesor de historia part- time, adicto a los juegos de azar, supuestamente apareció muerto en su auto, fue reconocido por su esposa y enterrado. La razón de la muerte fue diagnosticada como paro cardíaco. Dos años después  la policía recibe una  denuncia de fraude diciendo  que el muerto enterrado no es Julio González y un análisis de ADN, al que accedió su propia madre, terminó por confirmarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La denuncia la lleva a cabo una compañera y amante del profesor diciendo estar segura de que vive en Buzios y tiene un hospedaje allí. Mariana Martinez, ex compañera y amante de Julio González dice que el profesor y su mujer pergeñaron el fraude para cobrar una suma importante de un seguro de vida contratado. Además su mujer cobraría su pensión y se cancelaría  un préstamo personal tomado a su nombre, también por una importante suma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariana Martínez, amante de González y despechada por el último de los convenios hechos por el hasta entonces mal avenido matrimonio decidió dar curso a la justicia para desenmascarar a ambos. Mariana Martínez, ocho meses después de la supuesta muerte de González, dá a luz a una niña, fruto de la relación con el profesor. Trabaja en dos puestos para solventarse siendo madre soltera y siente que la principal estafa cometida por el hasta entonces  matrimonio fue hacia ella. Si bien la relación era muy conflictiva en la pareja de casados, el no poder haber engendrado un hijo puso la tensión al máximo entre los cónyuges. Las peleas comenzaron a ser diarias y ostentosas justo cuando Mariana Martínez queda embarazada. Cuando se lo anuncia a González, él por toda respuesta la abraza y le confiesa que ambiciona hacer un viaje. Luego literalmente desaparece por una semana hasta el supuesto trágico desenlace de su muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hasta hace un tiempo viuda del Gónzalez  no deja lugar a dudas de serlo. Mariana Martínez , invitada por una de sus tías hace seis meses para realizar un viaje a Buzios con su hija ,  se topa entonces  con González, de pura casualidad. Lo reconoce por haber sido su amante y por su inconfundible tatuaje de un ángel en la base del cuello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La justicia que tomó cartas  sobre la investigación y  ordenó la detención y extradición del profesor. Mariana asegura que será difícil aprehender a González ya que “Julio se dio a la  fuga alertado y ayudado  por contactos familiares que tiene en los servicios”, según  alertó Mariana Martínez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdadera reparación sobre Mariana y su hija la hizo la madre de Julio González, quien al saber que tenía una nieta, su única nieta, decidió poner a su nombre un piso de la calle Libertador, justo debajo de dónde ella vive. Su único hijo siempre había sido un tarambana y no le había dado ninguna satisfacción, se alegraba de que estuviera vivo pero había decidido que era mejor que no apareciera… Menos aún para cumplir una condena, lo último que quería era ir a verlo a la cárcel. Mariana también relata a LA VOZ DE LAS NOTICIAS, que la  esposa del profesor, también prófuga,  tuvo un encuentro con la abuela de su niña en el que con tono destemplado acusó a los padres de su esposo de  los problemas de Julio González. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre de González, perteneciente a una rancia aristocracia argentina ahora en decadencia, cuyo apellido decidió el profesor no usar para ser un simple González más,  y el padre, exitoso abogado que llega a ser Juez federal, nunca se ocuparon debidamente de su hijo que fue criado literalmente por niñeras, despedidas sistemáticamente cuando establecían un vínculo con el niño. Por otra parte,  su exigencia para que estudie abogacia fracasa,  y se dedida a ser profesor para justificar que algo hacía frente a sus padres, que pagaban todos sus gastos no sin protestar. Por último los dichos de Mariana frente a este medio aclaran el desenlace, con la ruptura del matrimonio y la estafa perpetrada: el pánico de Julio por ser padre,  unido a una dificultad de su esposa  por concebir determinan el plan de ambos frente a la irrupción de la noticia de su embarazo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-2980225553998524987?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/2980225553998524987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=2980225553998524987' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2980225553998524987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2980225553998524987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/09/thriller-del-profesorun-muerto-vivito-y.html' title='Thriller del profesor:un muerto vivito y coleando'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-3419764673779377425</id><published>2009-09-11T06:13:00.000-07:00</published><updated>2009-09-11T06:14:07.206-07:00</updated><title type='text'>El beso de Rodin</title><content type='html'>Dicen que los fantasmas somos espíritus que no alcanzamos la paz… Augusto, soy yo Camille, sí, la única Camille en tu vida, Camille Claudel!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tantos besos y ninguno, ninguno que sirva, ninguno que ame… Sé que cuando te conocí podía hacer que vos, el importante y gran escultor, bailaras sobre la yema de mi dedo índice, claro que tenía veinte años y una cabellera rojiza que llegaba a mi cintura, además de  un apasionamiento rebelde e ingenuo que me hacía más atractiva para vos… Morías por mí, pero también sé que no ibas a morir, llegarías a volverte loco por tenerme e intentarías poseerme más que amarme, el amor en vos era exclusivamente propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual cuando miro la escultura, esa soy yo, entregada a tu amor, a ese beso, y ese hombre tan dispuesto a ser preciso y hasta cuidadoso para obtener lo que deseaba, ese hombre sos vos,  …claro que debiste haberte hecho un cuarto de siglo mayor... ¿No era esa edad era la que me llevabas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sé que siempre fuiste astuto, pero,  más allá o más acá, te acompañó la historia, y no a mí… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu beso, el beso de Rodin, se llamó primero con el nombre de la mujer que se acostó con el hermano de su marido –muertos ambos en  manos del traicionado- y fue emplazado, como primera ubicación, en una alegoría de las puertas del Infierno de Dante. Fue sugerencia de alguien que quitaras el nombre de esa mujer…En tu primer título la mujer era la que mostró la manzana al pobre Adán…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, y ahora es después de más de medio siglo, dicen de mí otras verdades. Se dice que fui una  talentosa escultora incomprendida por mi familia y mi época, y una víctima tuya, de tu gran ego, tu carácter y tus ambiciones… Lo dicen ahora  después de que fui enterrada en una tumba sin nombre y haber pasado mis últimos treinta años en un manicomio… Debe ser por eso que sigo como fantasma, lo tuyo fue por otra cosa, fuiste malo Augusto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-3419764673779377425?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/3419764673779377425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=3419764673779377425' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3419764673779377425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3419764673779377425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/09/el-beso-de-rodin.html' title='El beso de Rodin'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-1851873759274853571</id><published>2009-09-11T06:08:00.000-07:00</published><updated>2009-09-11T06:09:42.457-07:00</updated><title type='text'>Let it be</title><content type='html'>I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres hojitas&lt;br /&gt;Tiene mi árbol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pequeñas , tímidas&lt;br /&gt;Como su dueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arbol potencial&lt;br /&gt;Jacarandá celeste lila&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sólo sos una ramita&lt;br /&gt;Con raíces&lt;br /&gt;Y tus nuevas tres hojas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                       II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primavera y la incertidumbre&lt;br /&gt;Reverdecer o no  reverdecer&lt;br /&gt;Esa es la pregunta&lt;br /&gt;Quizá la pregunta de todos los dias&lt;br /&gt;De todos los humanos&lt;br /&gt;Menos los muertos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                      III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces quisiera distraerme&lt;br /&gt;Dejar de mirar a los astros&lt;br /&gt;No tener la vision extenuente &lt;br /&gt;Del águila&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces quisiera ser mas livana&lt;br /&gt;Parecerme menos a los incas&lt;br /&gt;Descontralar al universo&lt;br /&gt;Dejarlo ser&lt;br /&gt;Sólo lo logro cuando hago arte&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-1851873759274853571?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/1851873759274853571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=1851873759274853571' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1851873759274853571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1851873759274853571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/09/let-it-be.html' title='Let it be'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-7313994185911738915</id><published>2009-09-05T05:59:00.000-07:00</published><updated>2009-09-05T06:00:36.655-07:00</updated><title type='text'>Culebrón del sur</title><content type='html'>Querida hermana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacimos de un solo huevo partido y compartimos la misma información genética, la misma aula y por sobre todo el mismo hogar, sin embargo a vos mamá te trató como si fueras la original y yo la fotocopia. No sé, siempre pensé que estaba un poco loca contando cómo habías nacido, primera, como si hubieras sido única. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El destino, y no me quejo, hizo que vos te casaras y tuvieras cuatro hijos y yo no. Yo fui la tía soltera que los mimó y los cuidó, prácticamente los crió mientras vos trabajabas, vos también fuiste la profesional exitosa, la contadora, igual que el tío Roberto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el momento, mi momento, mamá murió hace dos año, el tío Roberto acaba de morir, tenemos ambas 74 años y ya no quiero vivir con vos. No quiero mi vida como la tuve, como ama de llaves o sirvienta sufriendo tu despotismo de diva. Los chicos lo van a entender perfectamente, sé de ellos y sus pensamientos mucho más que vos porque por obvias razones siempre estuve más cercana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un último favor, quiero las cenizas de Osvaldo, y creo que esta confesión no te toma desprevenida. Recuerda hace treinta años cuando te cubrí para que vos y ese abogado no fueran linchados por sus propias familias! Tampoco Osvaldo tuvo culpa, yo ocupaba tu lugar y no había posibilidad de modificación. Con una madre como la que tuvimos, un padre tan conservador como el nuestro, además de la  seguidilla de cuatro hijos antes de los veintitrés años de ambas, las cartas estaban echadas. Yo fui madre sin parir, quizá porque en casa siempre creyeron que me faltaba inteligencia, y vos pariste para no ser madre, para ser profesional e ir de Simposios a Congresos… Lo mío con Osvaldo tardó casi veinte años en ser reconocido, y fue amor, amor verdadero.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, te agradecería que me dieras ese jarrón que tenés guardado por algún lado, me mudo a unos de los departamentos que nos dejó el tío Roberto en Meex y me llevo todo lo mío, que por cierto entraba en el cuarto de servicios de tu casa inglesa. El lunes empiezo a estudiar en la Facultad Historia del Arte, con Clarita…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-7313994185911738915?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/7313994185911738915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=7313994185911738915' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7313994185911738915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7313994185911738915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/09/culebron-del-sur.html' title='Culebrón del sur'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-6345582107956596306</id><published>2009-08-03T16:49:00.000-07:00</published><updated>2009-08-03T16:54:05.055-07:00</updated><title type='text'>El enigma de Einstein y la ventana indiscreta de Alfred Hitchcock: averiguá vos mismo quién mató a la vecina...</title><content type='html'>La mujer yacía muerta. Las sospechas recaían sobre sus vecinos de cuadra, la relación era conflictiva, primero por los gatos y luego por los ribetes insólitos que tomó la misma pelea.  Las cinco casas y sus moradores fueron sospechados de haber cometido el asesinato ya que los investigadores dedujeron que con la prontitud que fue alertado el policía y el rápido cerco que se hizo, el homicida no pudo haber salido de la cuadra.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En plena investigación y cuando no habían pasado 48 horas de la muerte, los investigadores  empezaron a analizar una variable inesperada que parecía indicar  una derivación del caso:  se trataría de un crimen pasional? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien había visto lo ocurrido esa noche por la ventana, según la nota que  recibieron lo investigadores. Extraña nota: Se trataba de un enigma con un escrito  al pie: si lo resuelven darán con el asesino…El que la había firmado estaba dentro del grupo sospechado, lo que hacía más difícil el esclarecimiento, y lo supieron porque firmó como una de las personas que habitan las cinco casas contiguas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No les fue difícil  deducir de quién era la nota :  el viejo había dejado su casa con rumbo desconocido como lo adelantara en su escrito. A las dos horas de ver el enigma se dieron cuenta de que había cinco variables de los cinco vecinos sospechados. Estas variables  determinaban:  el color en que la casa se hallaba pintada; la dueña o el dueño denotado con alguna característica física bien identificable;  el estado civil;   una característica de su estado mental o psicológico;  por último una característica del momento emocional que atravesaban actualmente. El escrito terminaba: La relación secreta que mantenía la mujer muerta con su homicida fue la que determinó su final. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que mató a la mujer teme que lo descubran , ¿quién es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre joven vive en la casa pintada de rosa&lt;br /&gt;El viejo es tiene actualmente rituales obsesivos muy molestos&lt;br /&gt;La mujer gorda  vive en concubinato&lt;br /&gt;La casa pintada de amarillo esta a la izquierda de la casa celeste&lt;br /&gt;El dueño de la casa amarilla tiene sufre de paranoia&lt;br /&gt;La persona que está emocionalmente equilibrada, actualmente se siente feliz&lt;br /&gt;El dueño de la casa verde sufre de stres&lt;br /&gt;El que vive en la casa del centro está divorciado&lt;br /&gt;El hombre canaso vive en la primera casa&lt;br /&gt;La persona que sufre de depresión vive junto a la que actualmente desea divorciarse&lt;br /&gt;La persona que actualmente teme que su pareja lo/a deje vive junto a la que está emocionalmente equilibrada&lt;br /&gt;El que sufre de neurosis obsesiva es viudo&lt;br /&gt;El hombre alto y pelado es soltero&lt;br /&gt;El hombre canoso vive junto a la casa blanca&lt;br /&gt;La persona que vive en concubinato sufre de depresión&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-6345582107956596306?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/6345582107956596306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=6345582107956596306' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6345582107956596306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6345582107956596306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/08/el-enigma-de-einstein-y-la-ventana.html' title='El enigma de Einstein y la ventana indiscreta de Alfred Hitchcock: averiguá vos mismo quién mató a la vecina...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-4694360604612069709</id><published>2009-07-20T06:22:00.001-07:00</published><updated>2009-07-20T06:22:53.217-07:00</updated><title type='text'>Tres historias de amor, locura y muerte</title><content type='html'>En el verano del 79 ellos fueron  únicos, quizá por el  efecto narcótico que da el amor… Como diseñados para dormir de a dos, estaban  abrazados y así quedaron inmortalizados, su negativo fue de piedra volcánica. Los amantes de Pompeya permanecieron inmutables ignorando  el estallido del Vesubio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el verano del 75 ellos fueron únicos, ella llevaba un vestido rojo con estampados pequeños, fueron al museo de La Plata y luego se tiraron en el pasto… Raro  recuerdo, ella nunca logró que él se volviera loco por ella, ella sí estaba muy enamorada. Cuando se despidieron en Constitución ella tomó su corazón desgarrado y lo acunó. El iba a morir de Sida  treinta años después expulsado de  un hogar donde todo era asceptico y como debía ser: menos el SIDA! Y si la hubiera elegido? Hubieran tenido un perro, mucha familia,  después  aparatos electrónicos y kilombos infinitos, pero sin lugar para el SIDA… Sin embargo el mismo pensamiento, parecido, estuvo en la mente de otras mujeres.  Todas estaban equivocadas: la dama elegida era la muerte y no había chance de ganarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el verano del 2006 ellos fueron únicos, dormían abrazados después de haber hecho el amor. Ella era una mujer cuarenta años menor, rubia y eslava, grandota y rellena. El, un hombre que había sido muy apuesto y del que quedaba indemne su espíritu y un esqueleto que lo seguía sosteniendo con dignidad. Una pastilla mágica y lo había logrado: Una erección a la altura de sus bien llevados años y del apasionamiento de su compañera, luego se había dormido abrazado  a su cintura cósmica, enorme… Se había dormido para no despertar un mes antes de cumplir los noventa, dejando sin fiesta a su enorme y bienponderada descendencia, su fiesta había sido privada, su espíritu burlón le había hecho un guiño a la vida antes de doblar la esquina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-4694360604612069709?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/4694360604612069709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=4694360604612069709' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4694360604612069709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4694360604612069709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/07/tres-historias-de-amor-locura-y-muerte_20.html' title='Tres historias de amor, locura y muerte'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-5436222358144848238</id><published>2009-06-25T07:52:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T07:53:45.403-07:00</updated><title type='text'>Eva y Perón</title><content type='html'>Sonó el timbre y ella fue a abrir la puerta. Era su marido.&lt;br /&gt;-¡Ayyyy!-gritó ella_ ¡pero si vos estás muerto!&lt;br /&gt;-Vos también Eva…, también vos… Quería que nos pusiéramos de acuerdo para no repetir eternamente esta escena…-Eva entonces dejó abierta la puerta para que él entrara, se sentó en el sillón y rompió a llorar: &lt;br /&gt;-¡Es injusto, es muy injusto!&lt;br /&gt;- Sí que lo es…&lt;br /&gt;-Yo creía sinceramente en lo que hacía, hubiera dado mi vida para lograrlo.&lt;br /&gt;-La diste…&lt;br /&gt;-Y mi hija, qué hay de mi hija…&lt;br /&gt;-Creció con su padre y la mujer de su padre.&lt;br /&gt;-Y vos Domingo, qué hiciste después…&lt;br /&gt;-Lo que venía haciendo…&lt;br /&gt;- No entendía por qué siempre pendulabas, no lo entiendo …&lt;br /&gt;- El país estaba formado por muchos, había que negociar para abarcar a todos, y por eso se necesitaba manejar las cosas al límite de lo ambiguo…Una marcha, un gran caudillo y vos, e hicimos que modificara la historia argentina…&lt;br /&gt;- Usaste a los descamisados, me usaste a mí…&lt;br /&gt;- Eso es la política. No puedo desconocer tu mérito, también es cierto que cada dos por tres reboleabas mi sable, el que estaba colgado sobre la chimenea, y lo tirabas por la ventana…&lt;br /&gt;- Vos hacías discursos y no eran ciertos, y yo te apoyaba porque sabía que era tu esqueleto, sin mí todo tu ser hubiese caído como una masa amorfa, como ese pollo deshuesado para hacer arrollado.&lt;br /&gt;- ¡Evita, eras mi mujer!&lt;br /&gt;- Sí, “tu” mujer…  Mujer para parir mi hija y verla a veces de lejos…Para venir de la plebe y saber actuar de lo que no se es… Para desafiar a los tigres con tres espinas…&lt;br /&gt;-Más quisieran,  los hombres del mundo, atreverse como vos te atreviste, usaste todo lo que tenías e inventaste lo que no tenías…&lt;br /&gt;-No estamos acá para que me consueles Domingo, estamos acá porque te convoco a que me digas por qué dejaste caer todo lo que habíamos hecho, por qué, al menos no moriste en el 55 defendiendo lo que habíamos logrado. Sabés cuántos murieron en la Plaza?&lt;br /&gt;- Eva, ves que no te ubicas bien, para qué servía muerto? Si era lo que querían los  que me destituyeron.&lt;br /&gt;- Para ser bandera Domingo, para no volver y provocar masacres… Me enteré de  lo que hiciste en los 70…&lt;br /&gt;- Evita, las banderas ya no existen, dejaron de tener valor …Y las masacres eran inevitables. Nacimos en un territorio que fue fundado sobre una ciudad sitiada, donde un hermano se comió al otro… Y a eso le siguieron la Mazorca, la Campaña al desierto, la Guerra al Paraguay, y sobre todo esa necesidad de carne asada y esa costumbre de  cuchillo en mano… Por otra parte también el iluminismo fue pura mentira…&lt;br /&gt;- ¿Existe la ciudad de los niños?&lt;br /&gt;- Sí, y existis vos, vos más que yo… Vos connotada.  La reina de la música pop, pop por popular, hizo una película con tu vida, un musical… Y anduvo un tiempo mimetizada con tu historia…&lt;br /&gt;- Pura mierda Domingo! Sé lo que es arrastrarse, sentir hambre, hacer de puta, tener una hija y regalarla, morir de cáncer de útero, y amarte a vos, tan lábil, tan egocéntrico y voluble, tan peronista y narciso…Cuando empecé a tomar conciencia de parte de lo que te digo, juré que iba a hacer todo lo posible para ser vicepresidente. A mí me animaba otro fuego, un afán reinvindicatorio, el odio mascullado, la fuerza de ser osadamente rebelde, el apellido que no me dieron y el que tengo y me da orgullo. Soy Duarte, Juan Domingo Perón, y vos sos Perón porque yo te sostuve, sostuve tu majestuoso, enorme, y pesado títere de vos mismo, mientras vos lo manejabas  deslumbrando! A vos la historia te creó, a mí la historia, mi historia personal sólo me sirvió de trampolín: me recree mil veces, mil me reinventé y te vengo a preguntar si no fue para nada… Si de nada sirvió, si destruiste todo después de  mi muerte…&lt;br /&gt;-Yo títere de mí, yo Narciso, y vos? &lt;br /&gt;- Una gran actora, sí, actué de reina y no me disgustó, y millones de  mujeres se identificaron conmigo, igual vos sabés qué me animaba, había perdido demasiado, había sido despreciada y maltratada, buscaba la reivindicación en mis descamisados, en los millones de hijos que tenía y que me idolatraban como Virgen… Hubiera sido más sencillo llevar el apellido de mi padre, casarme y poder criar a mi hija…Ser Virgen me disgustaba, no tenía poderes sobrenaturales para paliar el dolor del mundo, eso y no tener cerca a mi hija, sentirme culpable por abandonarla,  hizo que me enfermara. Claro que  hubiera sido más sencillo no ser Evita.&lt;br /&gt;- No te lo creo…&lt;br /&gt;- Y entonces por qué crees que mañana volverás a tocar esa puerta para  ser interpelado por mí…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-5436222358144848238?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/5436222358144848238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=5436222358144848238' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5436222358144848238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5436222358144848238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/06/eva-y-peron.html' title='Eva y Perón'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-3686140792712263627</id><published>2009-06-17T12:31:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T12:32:25.191-07:00</updated><title type='text'>El cazador oculto</title><content type='html'>El porvenir es tan irrevocable&lt;br /&gt;Como el rígido ayer. No hay una cosa&lt;br /&gt;Que no sea una letra silenciosa &lt;br /&gt;De la eterna escritura indescifrable &lt;br /&gt;Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja &lt;br /&gt;De su casaya ha vuelto. Nuestra vida &lt;br /&gt;Es la senda futura y recorrida.&lt;br /&gt;El rigor ha tejido la madeja.&lt;br /&gt;No te arredres. La ergástula es oscura, &lt;br /&gt;La firme trama es de incesante hirro, &lt;br /&gt;Pero en algún recodo de tu encierro&lt;br /&gt;Puede haber una luz, una hendidura.&lt;br /&gt;El camino es fatal como la flecha.&lt;br /&gt;Pero en las grietas está Dios, que acecha&lt;br /&gt;                                                      Jorge luis borges&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino es fatal como la flecha, pero en las grietas está Dios que acecha… Dios, para Borges,  pasa a ser artífice de  la modificación del fatal destino. Los humanos, Sísifos incansables, constructores- de-constructores   tienen la información en sus genes de  su acontecer desde que eran primates hasta el homo sapiens. Es difícil determinar lo dionisíaco de lo apolíneo, qué es instinto y qué cultura, y hasta dónde impera la razón. Al fin y al cabo cómo cuánto nuestros  saberes se distinguen  de los de  las cucarachas para seguir sobreviviendo sobre el planeta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría de lo pequeño nos incluye y en realidad define que tenemos tanta exposición al azar que podríamos esperar , lejos de cualquier vaticinio nefasto, sigamos en la faz de la tierra: hay un cazador de destinos, y ese es el Dios de Borges.   Después  de habernos erigido nosotros mismos en Dioses y  de desequilibrar casi trágicamente la vida, cuando las  empresas multinacionales se plantean como gobierno y los Estados  dejan de ser naciones soberanas para cumplir funciones de gendarmes, la esperanza está puesta en ese cazador oculto, que acecha, cuando estamos en el más oscuro de los encierros. La posibilidad de crear una cultura universal que enarbole los principios kantianos  del imperio  de la razón parecería desvanecerse con el ideario de la Revolución Francesa, sin embargo el porvenir tiene aún la esperanza que nos otorga  el  cazador de destinos irrevocables, el cazador oculto   que rompa “la firme trama de incesante hierro”… Dios es   el azar que hace que se desate una tormenta en Nueva York con el pequeño gesto de aleteo de  mariposa en Pekín. Dios, que en “algún recodo de nuestro encierro” hace una luz en  una hendidura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricia dejó de escribir, quizá , como simple mortal pensó que debería   hablar de su pequeño universo, de su casa, sus perros , sus  hijos, sus amigos y el arte… Quizá pensó que hubiera debido  hablar del amor,  que aparece sólo en los cuentos que escribe, quizá  se le hizo evidente que era necesario   hablar de ella…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá del laberinto borgiano se escape por arriba, pensó, quizá sea un salto y nada más. A lo mejor Dios es verbo, es acción, y necesite encontrar sólo una excusa para dejarme atravesar por él. &lt;br /&gt;                                      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                    &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Luego de escribir el texto que precedente, Patricia Sosa sacó un pasaje a la selva peruana ,al Amazonas,  allí fue picada por una víbora.  rememorando lo acaecido con el  principito, pero,  a diferencia del personaje de Saint Exupery, no murió sino que  fue llevada ante  los chamanes de la zona que lograron que el veneno detuviera su accionar. Después de estar inconsciente varios días logró volver a la conciencia con  daño cerebral,  por lo que perdió la capacidad de tener pensamiento abstracto. Ya no era inteligente, su coeficiente intelectual había sufrido un menoscabo irreparable. Sin embargo, o  a lo mejor gracias a esta maravillosa incapacidad, conoció a  un aborigen de excelente humor,  se enamoró y se formó pareja  con él… Actualmente vive en el Amazonas y se dedica al arte&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-3686140792712263627?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/3686140792712263627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=3686140792712263627' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3686140792712263627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3686140792712263627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/06/el-cazador-oculto.html' title='El cazador oculto'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-6928629522215670876</id><published>2009-06-10T09:49:00.000-07:00</published><updated>2009-06-10T09:50:23.163-07:00</updated><title type='text'>Feliz compra</title><content type='html'>Cuando supo que los habían matado a los dos no pudo acotar palabra, sencillamente volvió a su casa casi corriendo y fue al baño, le solían pasar esos exabruptos incómodos cuando había una situación que la desbordaba. Simplemente le venían unos retorcijones en las tripas y su colon literalmente era incontenible. Eso fue lo que pasó cuando llegó a la cortina cerrada del supermercado chino pintada de celeste verdoso. La joven pareja  había migrado recientemente, ella era muy simpática, entonces recordó que tenía en la cartera su escrito de hacía dos días. Por intermedio de Oscar, el chino que hablaba bien el español, le preguntó cómo estaba y ella terminó escribiéndole en una hoja, ese día no se la veía tan feliz como de costumbre. Oscar reprodujo su pregunta, medio como charada y ella, por respuesta, le había escrito en chino. Ahora estaba muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una, y otra, y otra vez al baño.  Le habían hecho  un estudio endoscópico que determinó que no tenía nada, digamos nada más que el intestino irritable por los nervios, quizá lo peor del diagnóstico era que no tenía cura. Más que no digerir la situación, Ana María estaba realmente asustada. “La mafia china es peligrosa”, había dicho su hijo cuando se postularon para inquilinos del local de la esquina. La primera vez que había oído hablar a alguien de la mafia china fue en Barcelona, en el Parque Guel, una mujer que vendía pañuelos descartables de puro aburrida se puso a conversar con ella sobre dónde vivía, un barrio  marginal,  y que hacía poco habían matado allí a un chino con el sistema de cortes desangrantes: cortes puntuales que aseguraban que no llegara a ser asistido, que iba a morir a los pocos minutos. Además de matar era evidente que el mensaje era amenazador  y causaba terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Gran Buenos Aires los chinos habían sido asimilados como tantos inmigrantes, y  parecían tener con nosotros, los argentinos, cierta afinidad. Pensó en la cautiva del cuento de Borges bebiendo  la sangre de la vaca recién muerta, a la usanza india y se sobresaltó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de al lado de la suya también pertenecía a los chinos. La preocupaba una escalera muy alta apoyada en su  pared lindera: podían perfectamente entrar a su casa por el fondo. Esa escalera nunca la había visto antes. La situación colmó cuando Oscar, que así lo habían rebautizado, tocó con insistencia su timbre varias veces durante esa tarde. Oscar era un chino feo, tenía la cara como más dura y  su piel parecía de lija, no como la de los otros que se veía tersa y suave. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La joven pareja había sido  muerta con arma blanca, arterias principales, la yugular, además  en piernas y en brazos. Recordó que cuando era chica, su vecina Teresa, a las gallinas no les estiraba el pescuezo, las desangraba. Aunque ella nunca lo había visto siempre  se la había  imaginado entrando al gallinero cuando las gallinas buscaban su lugar para dormir. Se imaginaba  que ni siquiera aleteaban o escapaban sino que perdían sus fuerzas con la sangre que se les iba. Ahora su mayor temor era pensar que  “la gallina”  podría ser ella, si esa chica le  había escrito algo comprometido. Miraba una y otra vez   la nota  en esos caracteres indescifrables y mientras iba y venía del baño terminó encontrando una punta para desovillar su terrible preocupación: iría a lo de su tía, al lado había otro supermercado chino y acompañada de ella pediría que alguien leyese lo que decían  esos  incomprensibles símbolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la ventana sin reja de  la cocina esa noche  decidió trasladar un colchón allí y dormir con el perro y el aerosol de gas antirrobo al lado de  ella. El  amanecer los encontró durmiendo a ella y al perro a pata ancha, olvidados de la amenaza,  y fue el insistente timbre de Oscar lo que la despertó. Miró por la mirilla y esperó que desistiera. Entonces llamó un remis y allí fue a dilucidar  su pista… Grande fue la decepción cuando tradujeron “feliz compra” o “bienvenida su compra”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los noticieros y diarios hablaban del sospechado dueño del supermercado aunque se desconocían motivos. Ella, tan asidua visitante del supermercado y tan cercana físicamente al lugar como vecina próxima,  nunca había visto a ningún dueño, Oscar no lo era, funcionaba como encargado o supervisor. Se aclaró, a medias, la insistencia de Oscar cuando le acercó  la bolsa de compras suya que había olvidado el mismo día del asesinato a la tarde. Sin embargo en su terraza aparecieron tres bolsas de consorcio con carpetas escritas en chino, algunas ropas y vaya a saberse qué más. Evidentemente las habían dejado subiendo por la sospechosa escalera cuando ella y el perro dormían en la cocina con la luz prendida. Ana María  las dejó allí a merced de la lluvia y  sólo se atrevió a sacarlas a la puerta de calle dos meses después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la casa como el supermercado tuvieron cartel de la inmobiliaria  al otro día, y todos los chinos desaparecieron después de una mudanza nocturna. La imagen de la pareja feliz llegada a estas tierras quedaba en la tiniebla del horror. Ella, Ana Maria se prometió entonces no pisar más un supermercado  chino. Le habia quedado muy en claro que  los códigos mafiosos eran códigos mafiosos, acá y en la China…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-6928629522215670876?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/6928629522215670876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=6928629522215670876' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6928629522215670876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/6928629522215670876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/06/feliz-compra.html' title='Feliz compra'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-7062347640709334015</id><published>2009-05-30T10:40:00.000-07:00</published><updated>2009-05-30T10:41:54.604-07:00</updated><title type='text'>Violeta chilensis, Las dos Fridas  o relato de la pasión femenina</title><content type='html'>Con un pedazo de camisa entre los dientes corre por las estapas la loba; aúlla sobre el monte, recortada su silueta como negativo sobre la luna llena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía si quería matarlo o lo mató por error, ahora su dolor era inmenso. Desde pequeña gustaba sentir cómo corrían las  tibias lágrimas sobre sus mejillas, pero este no era el caso… Ese macho la había herido en lo más profundo de su amor propio, pero como Narciso, estaba ahogándose en la laguna de su propio castigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo, cuando, dónde, por qué, ¿¡qué hecho yo para merecer esto!? Es difícil que una mujer pueda reconocerse al borde de un ataque de nervios, mucho menos, en un ataque de nervios. Como el  chimpancé que se parece tanto al humano, nos fascina y produce  de inmediato la negación de nuestro antecesor genético, desconocemos a la femineidad sobreactuada de Almodovar. Y entonces tomamos postura : “algunas lo serán,  ¡ no yo!” Indefectiblemente sobreviene el desconocimiento de la pertenencia al género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bipolares, únicas, diosas-estrellas, sometidas, débiles, majestuosas, lilis mambrades-trapecistas, rimombantes, soñadoras, esquizoides, consecuentes, líricas, resignadas, impetuosas, indomables,  espectaculares, dramáticas, a veces trágicas… y siempre bellas. Bellas, bellas por sobre todas las cosas, culturalmente bellas, y sentirnos feas, pobres y miserables es posible, siempre cuando sigamos siendo parte de la belleza, porque cualquier cosa  sobrecargada, gótica e inexorable termina decantando en lo bello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La esencialidad de la belleza femenina, a  través de todas las culturas, es un significante que, ni verdadero ni falso, resulta absolutamente repetible. Somos bellas porque así lo creemos, y porque vaya a saberse qué aroma nos hace  así… Creo que es algo inherente al hembraje de todas las especies, o de la gran mayoría. Nosotras, aunque pavas reales sin cola, pequeñas pajaritas sin canto, miramos hacia el horizonte, más allá de lo que los machos puedan imaginar, miramos algo que ellos no alcanzan a comprender, somos  indescifrables y misteriosas. Nos perdemos en las vueltas y las vueltas que construyeron nuestra propia identidad y que aparecen ocultas e inabordables para el hombre, tan misteriosas como las trompas de Falopio o esa pequeña explosión de óvulo maduro.  Impredecibles como la órbita del electrón, a veces ni nosotras sabemos lo que queremos pero somos centro de gravedad, atracción  y razón de curvatura de la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oscura belleza suicida, es difícil que seamos homicidas. Redirigimos, recalculamos y espectacularizamos: la loba no había matado a nadie, era  un pedazo de camisa rota, el hombre tenía sólo un rasguño, y la vida que quitamos es  la propia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-7062347640709334015?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/7062347640709334015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=7062347640709334015' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7062347640709334015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7062347640709334015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/05/violeta-chilensis-las-dos-fridas-o.html' title='Violeta chilensis, Las dos Fridas  o relato de la pasión femenina'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-5870388459008202894</id><published>2009-05-13T19:34:00.000-07:00</published><updated>2009-05-13T19:36:57.441-07:00</updated><title type='text'>Para Silvana Ghiandoni, mi admiración por haber creado el mejor de los talleres literarios y que su "nana" no sea nada!</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-5870388459008202894?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/5870388459008202894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=5870388459008202894' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5870388459008202894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5870388459008202894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/05/para-silvana-ghiandoni-mi-admiracion.html' title='Para Silvana Ghiandoni, mi admiración por haber creado el mejor de los talleres literarios y que su &quot;nana&quot; no sea nada!'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-1615903927997468421</id><published>2009-05-01T21:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-01T22:04:54.765-07:00</updated><title type='text'>Corazón dela…ta vacía</title><content type='html'>Retomó el libro donde lo había dejado antes, lo único que quería era volver a sumergirse en ese otro mundo, pero golpearon la puerta. Era un cuento de Poe, Corazón delator, un asesinato y el entierro del cuerpo debajo de los listones de madera  del sótano. Sólo tres hojas y había recibido tantas  interrupciones que no iba a abrir, muy probablemente sería algún vendedor ambulante. Sonó entonces el timbre, raro, muy raro, porque no funcionaba hasta ese momento. Dos timbres cortos, luego tres, uno y de vuelta tres. Era la clave. Sí, era la clave que usaba Beatriz, su vecina y amante durante dos a años… Tan bella Beatriz, tan hermosa, claro que tan joven como era, formaba parte de lo lógico. El enloquecía por ella, y ella, bueno, estaba tan necesitada…, digamos de todo, también de cariño y comprensión, el energúmeno de su marido la trataba muy mal y se jugaba el sueldo en el Bingo. Fue extraño escuchar el timbre, si estaba roto… Ella juró no verlo más cuando él se rehusó a darle plata, loco de celos, porque se iba de viaje a Miramar,  y lo hizo, aunque en realidad  a los quince días se mudaron porque no pagaban el alquiler hacía más de un año. Desalojarlos era casi imposible porque tenían nenes chicos, vaya a saberse si el último crio no era de él, tenía su pelo rubio y crespo… Se fueron cuando el dueño de la casa finalmente les ofreció  dinero, y el carnicero le había contado que hasta el flete les pagó. El trató de saber a dónde se mudaron, pero no hubo caso, nadie lo sabía, tenían parientes en Entre Ríos, eran de allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez el timbre en código y sintió  cómo la sangre se le amontonaba y el corazón le daba un brinco, le pesaron los brazos y las piernas. Esperó. Otra vez la señal. Con la boca seca se acercó y espió por la mirilla: allí estaba, bella como siempre, con el pelo más largo y teñido de rojo, parecía todavía más joven. Quedó a un costado de la puerta,  sabía que iba a abrir, la tentación era muy fuerte, Beatriz era como una droga para él. Antes de hacerlo le habló: “Beatriz, cómo está, si me dá un minuto me visto y le abro”. Corrió entonces y levantó la tapa de pinotea que daba al sótano, allí guardaba la plata, todo lo que había cobrado de retroactivo de la pensión italiana. Con apresuramiento sacó mil dólares, eran mucho menos de lo que su necesidad valía. Trató de poner los veinte  mil de nuevo en la lata y volverlos al mismo lugar pero la tapa de listones de pinotea no calzó bien, saltó sobre ella sin lograr que encajara. Pasó por el baño y se lavó la cara y el pene,  se enjuagó la boca y ya temblando sacó la colonia y se echó medio frasco encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hola Oscar, cómo le va”, Beatriz, entró y se puso a llorar. El sintió como se deshacía de ternura por ella, se acercó, la besó y le puso una mano debajo del vestido, no tenía bombacha. Los mil dólares estaban sobre la mesa de la cocina, delante de sus ojos. “Espere, espere, por favor deme un té, vine  sin comer  ni tomar nada”. El sabía que ya estaba, que ella iba a estar con él nuevamente, “te hago el té y después eso es tuyo”, señalándole el dinero. Ella lo miró con  sorpresa, “es mucho”, dijo. “Es tuyo” y le sirvió una taza de té .Ella pidió que la acompañara y acercó otra taza. El  volvió al baño, tomó  la pastilla de viagra  y luego  trajo las  facturas que había comprado para la merienda. “Comelas, yo no tengo hambre”. “No, al menos una come vos”. El volvio a meter su mano entre sus piernas mientras tomaban el té. Ella fue a su cama, la foto de la difunta esposa seguía en la mesita de luz. Oscar se tiró sobre ella pero empezó a ver todo nublado y perdió la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó con la casa a oscuras, ya era de noche. Beatriz no estaba. Prendió la luz de la cocina y  las dos tazas de té eran testigos, no lo había soñado. Se sentía embotado y furioso, se había llevado los mil dólares. En eso corrió a la pieza contigua, la tapa del sótano estaba fuera. No había más nada en la lata, todo su dinero había desaparecido. El corazón empezó a latirle desaforado, alcanzó a tomar un atenolol y a salir a la puerta. Su vecino de al lado lo llevó al hospital con urgencia y lo internaron en terapia intensiva. Después de casi dos días de latidos desbocados, el tercero estuvo mejor. Vino su nuera y su hijo a verlo. También su vecino, “Don Oscar, escuché  su timbre y  vi a Beatriz, me extrañó que sonara, son cosas del destino, igual le voy a decir con sinceridad que Ud ya no está para esos trotes, la próxima lo perdemos”. “Ni falta que me hace que me lo digas, lo que pasa es que nunca pude sostenerle bien la rienda al corazón”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-1615903927997468421?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/1615903927997468421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=1615903927997468421' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1615903927997468421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1615903927997468421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/05/corazon-delata-vacia.html' title='Corazón dela…ta vacía'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-2711339527441168913</id><published>2009-04-23T19:22:00.000-07:00</published><updated>2009-04-23T19:23:20.829-07:00</updated><title type='text'>Japón, el imperio del sol naciente, en la isla de los recuerdos</title><content type='html'>Homenaje a Corin Tellado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noria sigue rodando,  y es una pena. Después de la gran explosión todo fue desanudándose, expandiéndose, desplegándose. Algo así como si se fuera ordenando, como una sinfonía, un gran espectáculo, un nacimiento memorable,  una gran ecuación decididamente bella como un piano blanco de cola, una estrella o una lluvia de meteoritos. Y los colores, los colores fueron de inusitada e indescriptible voluptuosidad, aunque no sea una palabra adecuada para describirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inmortalidad, eso, eso es lo que podría, al menos, dar una idea cabal del sentimiento que los embargó e hizo que cayeran lágrimas de sus ojos y dejó sus bocas semiabiertas. Se sintieron inmortales por unos segundos. Muertos más allá de la muerte la eternidad les quedaba chica, algo seguía moviéndose por debajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentaron encontrar algunas palabras, quizá algo de inglés pero  se les escabulló de las manos. No había más marco referencial que la vivencia acompasada  ni más registro que un verbo que se deshacía en acción: nada iba a quedar de ellos juntos, como un sueño, emergerían de las tinieblas sin ser.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó con la ponencia de ella, auriculares de por medio y siguió con la de él. Algo había leído ella en la publicación científica de mayor tirada: Mutsuo, ese era su apellido, estaba trabajando sobre su mismo tema, nanotecnología aplicada a la biogenética. Ambos se reconocieron. Con lo que habían presentado auguraban una tesis que modificaría, y en mucho, las concepciones hasta ahora vigentes y abriría  camino hacia otros horizontes hasta ahora sólo imaginados. Los dos íban a arribar a las mismas conclusiones por distintos caminos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche el mozo le acercó una rosa, a varias mesas de por medio se paró un hombre que la saludó con una leve reverencia. Lo próximo fue la tarjeta de su habitación y una invitación para después de la cena: brindarían por los hallazgos hechos  por cada uno y por ambos, escrito en el inglés poco fluido de los científicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El champagne en el balde, dos copas y un recibimiento poco esperado, sonaba un tango  de Gardel y con gran esfuerzo pronunció “sintio un glan placel”. Brindaron por haberse conocido con una alegría  pocas veces experimentada.  Luego intentaron preguntarse acerca de sus respectivos trabajos  pero en un momento él la  besó. Ella se enojó o trató de hacerlo, pero le flaquearon las fuerzas y   el deseo se impuso. En pocos minutos estaban desnudos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras las  horas se desarmaban en la habitación del hotel, acechaba la despedida. El Congreso tenía solamente un día más de vida y su amor también. Buscó en su maleta y le dio un pañuelo de seda: “era de mi madre, y lo llevo conmigo  en los grandes momentos, ahora es tuyo”, le dijo en un mal inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en Buenos Aires , tratando de disimular el terremoto que hubo debajo de sus pies,  ella contestó a la pregunta de su marido acerca  del pañuelo de seda: “Me lo regaló una anciana japonesa deseándome que me vaya muy bien en el Congreso, y así fue. Creo que me va a acompañar para siempre…”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-2711339527441168913?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/2711339527441168913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=2711339527441168913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2711339527441168913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/2711339527441168913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/04/japon-el-imperio-del-sol-naciente-en-la_23.html' title='Japón, el imperio del sol naciente, en la isla de los recuerdos'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-7201356704198022032</id><published>2009-04-09T09:07:00.000-07:00</published><updated>2009-04-09T09:09:07.054-07:00</updated><title type='text'>Algo de Nada…</title><content type='html'>La sensación de estar completa, llena, es exactamente la opuesta de estar vacía… El vacío es la muerte, pero he de aquí que la completud también, o al menos así creo. Si el universo se expande ocupando cada vez más espacio, lo hará hasta finalmente morir… Eso tiene un nombre, entropía, que significa la introducción del azar en un sistema, un desorden o disfunción .  También existe la entropía para los agujeros negros, y así se explica el nacimiento del universo,  a partir del big-bang o gran explosión de un agujero negro de altísima densidad… El Todo y la Nada, la muerte y el nacimiento en la excelente película de Kubrick, Marte como escenario de la odisea. Bueno, todo esto para discurrir acerca del domingo pasado y sus aconteceres…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso, y creo estar equivocada. Sin embargo de no sentir esa sensación que dejó entrar un poco de nada, o de Nada, nunca hubiera ocurrido lo que ocurrió… Como la H, muda completamente para esta región ya que ni siquiera la aspiramos, que existir, existe, no cabe duda, y además nos cuidamos muy bien de ponerla como corresponde en el lugar preciso. Bueno, como les decía, suelo respetar la ortografía y cerrar muy bien las puertas que comunican con lo intangible,  lo místico, lo religioso o lo inexplicable. No es cuestión de andar dejando espacio para que entre lo desconocido. Bueno, ese día no tenía todo bien agarrado, la lógica me resultaba aburrida y había estado tirando el I-ching.  No para saber o preguntar acerca de algo en particular sino para jugar un poco…El I-Ching para mí tiene gusto a barrio y amistad casa de por medio, como  llenar el tiempo de higuera , laureles y tardes enteras. El I-Ching es Adriana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A veces, siendo de un signo de aire, géminis, necesito dejar lugar a la improvisación como para esperar algo de azar y sentirme sorprendida, entreabrir  y entrarme a explorar en otros territorios. Bueno, como les contaba, eso fue lo que pasó ese domingo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es preciso desconocer lo ocurrido, al menos si se quiere seguir gozando de credibilidad, y por sobre todo no andar abonando famas que a la corta o a la larga terminen perjudicándola a una… Bueno, por eso pongo en duda todo, y más, podría decir que fue efecto de la tenue luz de ese domingo de otoño a las seis de la tarde. Sí, fue el domingo pasado, precisamente hace tres días, pero también se puede acrecentar la distancia-tiempo, sacarle eso de sentirlo tan “vivido”. y ubicarlo “a lo lejos y hace tiempo”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga Adriana estuvo conmigo, y fue así, así nomás, vino a visitarme, claro que si no les digo que ella murió hace tres años para cuatro,  les parecería muy natural… Y no sólo ella sino también mi mamá, que le trató de explicar que las cosas debían ser como eran… Cabe aclararles que mi mamá murió hace cinco años…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría contarles que tenía dormidera, sensación de pesadez, que  hacía esfuerzo por no quedarme dormida hasta que finalmente ocurrió, sin embargo no fue así. Otra fue la vez que me visitó Adriana cuando dormía y estoy segura que por la misma razón. El domingo estaba despierta, bien despierta y cuando vuelvo de la cocina con una taza de té con leche  estaba allí sentada, la verdad, no me asusté.  Le pregunté que qué hacía, lo primero que pensé era que también yo estaba por morir, pero no, no era eso, lo supe  aunque no me habló. Ahí pensé que  como lo hizo siempre en su vida, venía a contarme  sus problemas, sólo que esta vez no hablaba, o al menos yo no podía comunicarme con ella, no me escuchaba… Entonces apareció mi vieja, que con mucha naturalidad le dijo que así debía ser y que lo olvidara…  Era su marido, su ex –marido porque ahora era viudo, ella lo amaba y sin duda él a ella . Bueno, ahora estaba flaco y mas feliz, y ahí me entero por lo que decían Adriana y mi vieja  que estaba saliendo con una mujer… Había estado largo tiempo descuidado, engordando hasta peligrosamente para alguien con antecedentes familiares de infarto y cincuenta años de edad.  Catapultante mi vieja, mandó todos sus argumentos y los sentimientos de Adriana por los aires, sin miramiento. Pobre Adriana. Mi vieja era Escorpio y Adriana había nacido el mismo día que su hermana menor, un aries explosivo y sentimental, con mucha polenta pero incapaz de oponerse a las certezas sin misericordia que provienen de la naturaleza impiadosa del escorpión: “Y mejor que bendigas esa relación si la mujer es buena”, “por tus hijos”, agregó. En eso sonó el teléfono y ambas desaparecieron, ya no estaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Puedo hacer esfuerzos por creer que fue un sueño, aunque, para ser honesta con Uds, lo que racconto tuvo tanta realidad como la mía ahora escribiendo frente a la computadora…Sus presencias eran casi palpables, aunque solamente fui espectadora, también es cierto que nada podría haber dicho, me había quedado sin palabras, con lo difícil de imaginar para el que me conoce. Quizá porque no tenía consuelo para darle a mi amiga, a lo mejor también me faltaba ella a mí para escucharme. Lo cierto es que aprendí que los muertos consuelan a los muertos, o resuelven sus problemas, como lo hizo mi vieja al mejor estilo “Chinulli”, ese era su apodo y así la llamaba Adriana&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-7201356704198022032?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/7201356704198022032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=7201356704198022032' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7201356704198022032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7201356704198022032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/04/algo-de-nada.html' title='Algo de Nada…'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-1766212646476842310</id><published>2009-04-03T17:09:00.000-07:00</published><updated>2009-04-03T17:10:38.501-07:00</updated><title type='text'>Vete destino o vente conmigo…</title><content type='html'>En el medio de un vagón de tren atestado que se dirigía al conurbano estaba  Ella, una gran gallina amarilla y rubicunda con cuatro pequeños hijos.  Gringa de la nueva oleada, ucraniana, de uno de esos países que la Europa  comunitaria desprecia y los del Gran Buenos Aires también. Era gorda, vestía  amarillo chillón con cinta en el pelo del mismo color y cachetes lustrosos. La ucraniana era mal vista por todos los que la rodeaban, por su tamaño, por sus hijos pequeños que se agarraban de su vestido y por el bebé rechoncho que llevaba en brazos… -Que se joda, para qué no se quedó en su país…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los  rostros de piel oscura y cabello negro, lacio y grueso, el mestizaje indio de la américa profunda y carenciada, también segregaba con actitudes xenófobas y racistas.&lt;br /&gt;Los nenes lloriqueaban de calor y apretujamiento pero nadie se movió para hacerles lugar o darles un asiento. Los más grandes, que tendrían de cuatro a seis años le hablaban en ruso, o en su idioma que para todos en el vagón era ruso o chino, daba lo mismo…Aunque los coreanos y los chinos, de tanto fabricar ropa y fundar supermercados habían ascendido en el nivel de aceptación colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento la mujer empezó a palidecer, se dio cuenta de ello un muchacho que la observaba como quien mira a un animal extraño, gotas de traspiración corrieron por su sien y se desvaneció como derretida entre la gente. El bebé gordote fue soltado justo cuando caía al suelo y robotó como pelota que no tiene espacio. Los hermanos formaron un círculo tratando de abrazarla . La mujer del otro continente se habia  desmoronado como un edificio implosionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamen a un médico , avisen al guarda para que la atiendan en la próxima estación grito un punguista mientras aprovechaba la confusión para robar lo poco y nada de los pasajeros desprevenidos .En eso la mujer hizo una mueca con la boca dejando ver los dientes, algunos blancos y otros negros. Otro pasajero se acercó y puso su mano en la garganta y el pecho y decretó que estaba muerta. Por suerte los hijos de la mujer no entendieron porque no sabían castellano. Una vieja de manos temblorosas que estaba cerca , delgada y encorvada, se abrió paso hasta la mujer chillando, tenía en la mano un perfume que olía muy fuerte aún de lejos, frotó su nuca y sus sienes y lo acercó a su nariz. La mujer abrió los ojos y los chicos que lloraban la abrazaron y besaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debió haber muerto, comentó un hombre de mediana edad, estos que vienen acá lo único que hacen es sacarnos lo poco que tenemos. Y encima cuatro críos, y capaz que el gobierno les  está dando algún subsidio. Si este país es una joda, peruanos, bolivianos y hasta vaya a saberse de dónde vienen, y todo porque tenemos fama de tener vacas gordas…Nadie se hizo eco de lo que decía. De pronto todos se sintieron aliviados al ver  que la mujer volvía a levantarse y hasta le ofrecieron un asiento…Quizá más de uno pensaba lo mismo que lo dicho por el hombre y entonces sobrevino la culpa colectiva. Quizá todos sintieron que eran  descendientes  de indios despojados  y apaleados  y de barcos llenos de inmigrantes  muertos de hambre. También de algun negro esclavo perdido entre los antepasados, como lo contaban los labios carnosos y el pelo crespo del chico que se levantó para que se sentara. Más sangre de unos, menos de otros esa era la  realidad nacional. Quizá la solidaridad, de extraña manera, se abre paso  en tiempos difíciles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-1766212646476842310?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/1766212646476842310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=1766212646476842310' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1766212646476842310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1766212646476842310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/04/vete-destino-o-vente-conmigo.html' title='Vete destino o vente conmigo…'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-8144082271882841384</id><published>2009-03-28T12:20:00.000-07:00</published><updated>2009-03-28T12:21:30.515-07:00</updated><title type='text'>La virgen de los pobres  y el cuento de la lechera</title><content type='html'>En el avión Erika sonrío triunfante, pero no debió sonreír todavía.  Era el último viaje, el último control, la última paga. Por fin había armado el castillo de naipes, enorme, precioso, sin embargo faltaba una carta que aún no estaba puesta. Treinta y nueve y no cuarenta y s u castillo podría caer aplastado con la redondez del número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo que produce un placer indefinido, exquisito, es armar juegos en el aire. circunstancias soñadas entre la vigilia y ese no lugar. El suyo era la casa y la tiendita que pondría, por fin vivirían sin lujos pero sin apremios junto a su hijito. Tiempo-espacio sobrepuesto, disociaba su  atención sin dejar de charlar amablemente, arrastrando su valija hacia el personal  aduanero que esperaba al final del pasillo.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Estaba helada, congelada, tanto que ni siquiera sentía pánico. Este era el quinto viaje y el último. Ya estaba, con cinco viajes había logrado juntar más dinero de lo que hubiera podido hacer en cinco años de trabajo duro, sin contar que el trabajo escaseaba y nunca lograba mantenerlo en forma continua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DE prontolLa luz que llegaba a sus ojos se ennegreció. Ahí estaba con su valija cuando  los perros enloquecieron, sintió que se avalanzaban sobre ella y supo que no vería a su hijo por largo tiempo.¿Qué haría ahora? ¿Cuál era su plan alternativo? No, no tenía, esta vez había apostado fuerte al todo o nada. No, volvería a su país ni habría casa para ellos, la puerta se cerraba justo antes de cruzarla. Contuvo la respiración y siguió caminando, lo mismo que hacía cuando su padre, borracho, la llamaba, seguía adelante sin correr hasta doblar la esquina y entonces escapaba sin aliento hasta encontrar refugio en la casa de su abuela.  Los perros se acercaban incontenibles y a un paso de ella saltaron sobre la mochila del pasajero que caminaba a su lado. No, no era a ella a la que estaban rastreando… Siguió y ni siquiera la detuvieron para revisarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema era perfecto, pero esta vez era la última para ella. La virgencita la había ayudado lo suficiente, podría cansarse  si  no cumplía con su promesa, primero había dicho tres, luego cinco…  Suficiente. Salió del aeropuerto y subió al taxi, la encontrarían en el mismo lugar. Fue al baño y contó, estaban todos. Los volvió a contar para estar segura, salió los entregó y  recibió los dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La carta que le faltaba estaba ubicada. Ya estaba, ahora sí, empezaba a tomar conciencia  que su sueño dejaba de ser una fantasía. Ahora sí era hora de sonreír triunfante, en lugar de ello empezó a temblar y se pudo a llorar, sacó la estampita y la foto de su hijo y se persignó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-8144082271882841384?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/8144082271882841384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=8144082271882841384' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/8144082271882841384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/8144082271882841384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2009/03/la-virgen-de-los-pobres-y-el-cuento-de.html' title='La virgen de los pobres  y el cuento de la lechera'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-755054123446807186</id><published>2008-11-29T07:51:00.001-08:00</published><updated>2008-11-29T13:14:03.669-08:00</updated><title type='text'>Entre recordar y olvidar…</title><content type='html'>Para perderse por perderse, mejor hacerlo con gracia – Nicolás lo pensó pero no logró superar el escalofrío que le corría por la espalda- Algo andaba mal como para volver siempre al mismo sitio, lo marcaba ese maldito árbol que  parecía partido por un rayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que te parece si nos tomamos un descanso, bajamos, nos comemos algo de lo que llevamos ahí atrás, y hacemos el amor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura lo miró con pánico, lo único que quería era retomar un camino cierto, era la quinta vez que intentaban para terminar  haciendo un viaje en círculo. Pero tenía razón Nicolás, era necesario tomarse un respiro, e improvisaron un picnic. Después de un rato, y cuando a las tres de la tarde cuando comenzaba a hacer un poco de frío,  fue ella  quien lo descubrió tirado cerca de donde habían acampado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Ese hueso es  humano, precisamente un fémur –comentó preocupada, sus estudios avanzados de medicina no podían hacerla equivocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntaron todo y se subieron al auto, pero no arrancaba. Es terrible perderse en algún lugar cuando las distancias son tan enormes, -pensó Nicolás – es como perderse en la nada… Le sobrevino la idea del triángulo de las Bermudas donde desaparecían las tripulaciones completas de los barcos. Luego se le ocurrió que también ellos  podrían  terminar siendo esqueletos tragados por un agujero negro virtual, perdidos en una  inmensidad sin salida... Entonces tuvo una decisión arrojada: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Laura traé ese hueso, lo vamos a usar como amuleto, a ver si arranca el auto y logramos llegar al próximo pueblo…- Laura lo trajo y  el auto arrancó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin encontraron la ruta y avanzaban sin dificultad, en el cielo se avecinaba una tormenta. Qué harían con el femur?  Cuando  sólo faltaban 35 kilómetros para el pueblo y se disponían a dejarlo a la vera de la ruta, comenzó una despiadada tormenta  por lo que decidieron que lo mejor sería aceptar al hueso como compañero de viaje… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el hospedaje averiguaron sobre historias de ánimas en pena, tenían muchas para contarles  que no arrojaban ninguna luz sobre los sucesos que ellos habían vivido. Sin embargo fue  al otro día que encontraron la clave: venía al pueblo a dar una función Teatro por la identidad. Esa visita hizo que la dueña del hotel hablara de los veinte desaparecidos que habían tenido, eran obreros de la mina en tiempos muy politizados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente y con el hueso en el baúl se encaminaron a la sala donde se daría la función. No había mucha gente, apenas unas quince personas. Un muchacho alto esperaba  y se pusieron a conversar sobre la poca concurrencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siempre es mejor olvidar, aunque la historia vaya a ser contada por generaciones...- dijo Francisco, ese era su nombre,  además de aclararles que él no podía hacer  lo mismo porque uno de los desaparecidos  había sido su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Fue ahí cuando Nicolás le comentó  lo  sucedido en el camino y Francisco acercó la solución&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es fácil, hubo varias lugares dónde buscamos acompañados por antropólogos para hallar la fosa común, pero no tuvimos buenos  resultado. Hagamos así, me lo das y mañana hablo por teléfono  y lo llevo para ver qué pasa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura y Nicolás  le dieron el hueso y precisiones de dónde lo habían hallado. Por fin  tuvieron la intuición de que  podrían seguir viaje tranquilos… Un mes después recibieron un mail de Francisco:  a cincuenta metros del árbol quemado por el rayo  estaba la fosa común y el fémur pertenecía a su padre…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-755054123446807186?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/755054123446807186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=755054123446807186' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/755054123446807186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/755054123446807186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2008/11/entre-recordar-y-olvidar-para-perderse.html' title='Entre recordar y olvidar…'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-5268383364490594458</id><published>2008-11-16T19:04:00.000-08:00</published><updated>2008-11-16T19:05:53.057-08:00</updated><title type='text'>Sopa otra vez...</title><content type='html'>Cabellos de ángeles sin sueños…Quiero abrir los ojos y me vuelvo a sumergir en el líquido tibio ligeramente aceitoso. Nado al lado de un fideo. Puedo reconocer que, como Sísifo, retomo  el cuento una y mil veces. En vano trato de ponerle fin al trabajo que me hace transpirar y no logro más que revolverme en la cama. Vuelvo a hacer el esfuerzo de despertar.  Otra vez sopa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me creía a salvo, quizá por la vana esperanza de que el deseo esté regido por las hormonas y las mías siguen una curva descendente. Animal raro el humano y los cincuenta marcan  un punto de inflexión, o no…, a lo mejor los puntos de inflexión estén a la vuelta de la esquina… A decir verdad, yo vi al Aleph cuando comencé a chatear, hace poco, muy poco… Ahí lo conocí, en una sala virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enamoramiento es un traje que todos  guardamos en el propio  placard  hasta el día de nuestra muerte, hoy lo sé,  el mío estaba bien guardado, tanto que había olvidado su existencia. Soy soltera, profesora de historia, gran lectora y amante de la naturaleza y el arte. Confieso que siempre pensé que encontraría pareja, al menos hasta los cuarenta, después de perderme en un amor perdido. Luego enfermó mi madre y estuve largos años cuidándola. Lo demás, una  buena vida, no hay por qué seguir los cánones establecidos para ser feliz, nunca sentí el no tener hijos, los alumnos me bastaron, por otra parte creo estar un poco anclada en mi propia adolescencia, por eso me llevo tan bien con ellos… Me reconozco idealista y algo extremista, me cuesta aceptar los grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Gustavo, así se llama, empezamos una fuerte relación hace tres meses. Todo era virtual hasta la tarde de ayer. Sabía todo de él, pero él era otro.  Cuando lo conocí su voz…, sus fotos…, no era él. Lo ví más petizo de lo que me imaginaba,  era más pelado y más viejo, en fin,  una gran decepción… Un error. Traté de explicarle, sin herirlo, que me parecía que nuestra relación no funcionaría en la realidad, que éramos dos espíritus afines, dos almas gemelas…, y esa era la razón por la que nos llevábamos tan bien en la virtualidad. Por toda contestación me tomó desprevenida y me besó. Un beso, digamos, prudente. Traté de conservar la  amabilidad y le dije que lo seguía apreciando  pero que no, que no iba a poder ser… Me levanté y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí, la desilusión pero  lo más terrible fue descubrir, casi en el mismo momento en que subí al subte, que mis labios sentían y que me había gustado el beso de un Gustavo corpóreo que no me gustaba… Luego vino la noche mal dormida y este trabajoso despertar… Suena el teléfono y por fin vuelvo. Es Gustavo... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente despierta y en el mundo tengo una decisión tomada: adaptar  el traje de mi placard para este hombre. Y para el que diga que el enamoramiento es sólo una cuestión adolescente, que revise la Historia Universal, o en un gesto más posmoderno, aplique la Ley de la probabilidad a las historias particulares de los humanos! Después de eso, si se  considera completamente a salvo, que tire la primera piedra!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-5268383364490594458?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/5268383364490594458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=5268383364490594458' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5268383364490594458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5268383364490594458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2008/11/sopa-otra-vez.html' title='Sopa otra vez...'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-3295406865525677783</id><published>2008-09-16T08:15:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T08:15:49.764-07:00</updated><title type='text'>Lifting</title><content type='html'>-Baaatmaaaaan, opéreme!!!! , pedían desesperadamente las mujeres y tenían razón. Pensó en  su cara, ya no iba bien con el nuevo siglo, empezaban a no  respetarla… Todo se había ido cayendo, mustiamente, bajo la fuerza inexorable de la gravedad… “Envejecer con dignidad”,qué estupidez…-pensó- La frase resultaba tan incomprensible como hablar de proletariado, de gustos burgueses y de Revolución… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a la casa y tocó timbre. La recibió una señora de edad indefinida, con rostro estirado y colágeno en los labios que la hizo pasar. Para su asombro, cuando creyó encontrar un consultorio atestado, esperaba sola. La casona inglesa debió ser imponente en otro tiempo, lo decían las esculturas de mármol de dos angelitos de un metro de tamaño que flanqueaban el sillon verde de terciopelo de tres cuerpos. Después  de un rato se abrió la puerta y salio una mujer  que parecía tener su misma edad… El médico la hizo pasar,  era joven, afable y tenía una leve cicatriz de haber padecido  labio leporino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El médico le explicó detalladamente  cómo sería la operación… Harían un escisión alrededor de las orejas, se las despegarían literalmente, y reposicionarían  los músculos caídos,  luego levantarían la piel, estirarían y cortarían el excedente de la cara y el cuello… Duraría tres horas, más o menos, y quedaría muy natural. Esa era precisamente su duda y el medico se comprometió a garantizarle los resultados: nadie se iba a dar cuenta de que se había hecho una operación estética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvio a su casa se encontró con Julio Cortázar en el canal Encuentro. Mientras el español le hacía  la entrevista,  Cortázar fumaba sin pudor. Era ese gesto, nadie, hoy por hoy, se hubiera atrevido a hacerlo frente a una cámara. Decididamente eran otros tiempos, pensó, y fumar en público era una buena señal, estaba bien visto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba convencida aunque tenía un poco de miedo, si bien había más de una razón para hacerlo.  Su naturaleza  adaptativa  y su convicción de supervivencia siempre la guiaron por buen camino, era lo suficientemente inteligente y sabía que para  acompañar a los nuevos tiempos debía adherir a la cultura que  había erradicado a la vejez y a la muerte. Se sabía valiente y mientras viviera evitaría a toda costa los exilios impuestos: Estaba decidida a seguir perteneciendo . La inclusión en el nuevo mundo del presente eternizado no era una opción, sino una necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes después, cuando todo había pasado, en los negocios parecían tratarla con más amabilidad y  la gente conocida que la cruzaba repetía el mismo elogio:” te veo más contenta, más optimista”. “Menos mustia”,  contestaba, burlona, para sus adentros. &lt;br /&gt;En el fondo se sabía inmodificable. La dignidad seguía siendo un valor  y un principio, sólo que ahora aparecía yuxtapuesta con una cirugia facial. Cambios  a lo gatopardo para seguir siendo la misma!, pensaba, y  se sentía en realidad  Circe preparando un bombón para ofrecerle a la  posmodernidad: “Que vivan las cucarachas!!!”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-3295406865525677783?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/3295406865525677783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=3295406865525677783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3295406865525677783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3295406865525677783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2008/09/lifting_16.html' title='Lifting'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-5823535313772262949</id><published>2008-05-07T08:34:00.001-07:00</published><updated>2008-05-07T08:34:58.880-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Física cuántica debajo de un asiento de la línea A                                      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                              I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo realmente fascinante en este mundo es viajar en subte. Claro que no podrán darme la razón los capitalinos que sufren al subir a vagones atestados en horarios pico y por sobre todo, aquellos, la gran mayoría, que se aletarga en “rumiaciones” poco gratas del pensamiento mientras viaja. Yo soy del  Gran Buenos Aires, y me ubico en el extremo de la campana de Gauss, feliz por cierto, de los que tienen, raramente, mayor sensibilidad e imaginación frente al paisaje de la vida. Leí una vez un libro que era de mi padre: “La tierra hueca” y contaba de la existencia de un mundo subterráneo en las entrañas del planeta, algo así como si la superficie terrestre fuera una cinta de moebius y en el adentro-afuera hubiera otro cosmos… Siempre me interesaron las estrellas y los “mundos”, fui astrónomo aficionado aunque mi abuela insistía que era su culpa, por haberme dicho tantas veces que mi mamá, después  de muerta,  estaba en una estrella. Creerán que soy un hombre mayor, pero no es así, tengo apenas 30 años, soy  soltero y tenía una  fuerte convicción de seguir siéndolo, claro que esta situación fue hasta hace muy poco tiempo, antes de que sucediera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso a contarles, subte de la línea A, cuatro de la tarde, día domingo, estación Río de Janeiro, en la próxima bajaba para ir a comprar un póster de Evita para regalar a mi tía abuela en el día de su cumpleaños. Debajo de uno de esos bellos asientos había una caja de cartón de mediano tamaño que me llamó poderosamente  la atención,  y esa fue la razón por la que me senté allí. En la estación, cuando se silenciaron los demás ruidos típicos de la línea A, escuché que desde adentro de la caja raspaban vigorosamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cobardía no es uno de mis defectos así que, ahí nomás, me dispuse a abrir la caja y me encontré, para mi asombro, con un gato demasiado manso para mi gusto, joven pero adulto, que dejó que lo levantara, se acomodó inmediatamente y comenzó a ronronear… Los gatos fueron el sino de mi vida hasta que  decidí emanciparme  y comprar un departamento.  Los gatos eran amados principalmente por mi mamá y mi abuela, aunque después me di cuenta que mi papá, en  Bruselas, donde se fue a trabajar cuando quedó viudo y nunca  más volvió,  también tenía tres gatos. Los mismos longevos gatos que conserva casi veinte años después y representan toda su familia. Tenía que bajar  así que descendí en Acoyte sin caja, pero con un gato en mis brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                         II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaba la cuadra  hasta llegar a la feria y pensaba qué haría con mi nuevo hallazgo, cosa curiosa, unas chicas como de unos veinte años me detuvieron para ver mi gato tricolor,  y fue ahí que me di cuenta, entre las preguntas que me hacían y que me incomodaban bastante, aunque sabía de su buena voluntad, que tenía una cinta o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no es mío&lt;br /&gt;-¿Qué hermoso es gato o gata? –¿Está enfermo? -¡Qué divino!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé muy bien qué contesté porque en realidad soy bastante tímido y estaba muy incómodo. Creo que a esa altura  ya me había adueñado del gato, había decidido quedarme con él, porque, justamente, me había llegado sin haber sido una posibilidad de elección - en la que habría dudado hasta lo indecible y hubiera contestado que no, porque no tengo espacio, trabajo todo el día, etc, etc…-. Claro que unos metros antes de leer la chapita que colgaba de su cinta: Micaela, ahí me di cuenta que  era gata, y un número de celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                            III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compré el póster  y marqué el número de teléfono, del otro lado contestó una voz masculina que dijo que se estaba mudando, que había olvidado la caja y que me esperaba en Plaza Miserere para que se la devolviera. Pensé que era raro olvidarse la gata, sin embargo no dudé acerca de su propiedad. En plaza Miserere, ni bien bajé  con la gata en brazos me interceptó una chica muy bonita, con cara de desesperada, que me pidió que me fuera y que la llamara luego, dándome un papel con un número de teléfono de línea, que por favor lo hiciera por ella y por Micaela… Me pidió mi número –le di el de mi casa, no sé bien por qué- y  rapidísimo lo anotó en su celular, me dijo que me  alejara y escondiera a la gata. Un minuto después llegó un muchacho de contextura mediana y aire violento que la tomó del brazo y discutieron un par de palabras: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero si no la querés…-dijo ella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te la vas a llevar, es mía, vos y la puta madre que te parió, rajá de acá, pedazo de mierda…- La gata parecía reconocer la voz, movía la cola y había tensado su cuerpo debajo de  mi campera. En ese momento tuve miedo de ser descubierto, pero no, pude subir al subte mientras la infeliz pareja esperaba, supuestamente, la llegada de su gata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La verdad es que me hubiera costado decirle que no a cualquier cosa que me pidiera  esa chica, que era bonita, pero además tenía una  gracia especial y un aire de desamparo que animaban a ayudarla. Además, no devolverles la gata figuraba dentro de mis gustos, en poco tiempo esa gatita había establecido muy buena relación conmigo. Era evidente que era motín de guerra de la desavenida pareja, y , por otra parte, en mis brazos estaba muy contenta. Supe que no llamaría nunca al teléfono que me dio la chica y dudaba sinceramente sobre  su llamado. La chica se veía débil, incapaz de hacer oír su voz, y él estaba dispuesto a despedazar a la gata con tal de hacerle daño a ella. Estratégicamente, si amaba a la gata, debía dejar que me la lleve… Lo único malo, y lo pensé,  fue que no debí darle mi número. Si había alguna posibilidad de deshacerse de ese energúmeno, lo primero que haría sería querer recuperarla… En mi fuero interno le di  un mes, un mes para cuidar de su gata, luego no habría devolución posible…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                &lt;br /&gt;                                                                IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llamaron por el portero pensé en no atender. No esperaba la llegada de ningún amigo, tampoco una carta certificada y no me interesaba ser molestado por ninguna vecina del consorcio. La insistencia hizo que atendiera y me encontré yendo a abrirle la puerta a la chica pelirroja dueña de la gata. La cara mía debió ser  de tal desconcierto que lo primero que explicó fue que había sacado mi dirección del Datel. Me dijo que quería verla, que necesitaba saber cómo estaba… Como buen culposo, creí que había adivinado mi intención de quedarme con la gata, y quedé a expensas de la chica haciéndola pasar. Mi gata la recibió muy feliz, y entonces decidí iniciar una conversación en serio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mirá, cuál es tu nombre? –Mercedes- Bueno creo que la podés venir a visitar cuantas veces quieras, claro que si yo estoy, hoy sábado estoy… Lo que creo  debemos aclarar, y me parece justo, es que si en un mes no podés encontrar un sitio dónde vivir con la gata, me la quedo yo, porque estoy muy encariñado con ella y ella acá está contenta y cómoda…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí, por supuesto. Lo que quería pedirte es si no me dejarías estar en tu departamento por dos o tres días, no puedo ir a casa de mi familia porque iría a buscarme…,  y no tengo a dónde ir… - rompió a llorar-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo  que no puedo soportar es el llanto de una mujer, entonces  le dije que sí, aunque no sabía cómo iba a estar tantas horas con ella en un departamento de dos ambiente. Le dije que iba a dormir en mi cuarto y que yo inflaría un colchón, pero que me tenía que ir todo el día hasta la noche, que le dejaba una llave…Y fui a visitar a mi abuela que no me esperaba hasta el domingo al mediodía. Pensé que el domingo haría otro tanto yendo además a visitar a algún amigo y el lunes ella se estaría yendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                      V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes, el martes, el miércoles, el jueves y el viernes y mi huésped forzada seguía en casa. Las cosas no fueron tan incómodas, ella ordenó el departamento, lavó las cortinas y preparó comida, que cada uno comía por su lado porque yo llegaba lo más tarde posible. Estaba esperando que dijera que se iba, pero no pasaba. El sábado decidí no ir a la casa de la abuela ya que me pedía que hiciera un montón  de trabajos inútiles como ordenar fotos en su viejo album – con ochenta y siete  años estaba muy bien, estaba lúcida y se las arreglaba sola, aunque resultaba cargosa  con sus reclamos-  y entre Mercedes y la abuela, preferí quedarme en el departamento. Además  tenía varias películas para ver desde el fin de semana pasado. Mercedes pidió para verlas ella también y la gata se subió sobre mis piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                      V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la segunda semana se pinchó el colchón, lo tenía que inflar dos veces por noche hasta que pasé a dormir en mi  cama -de dos plazas- con Mercedes. Soy un tipo muy respetuoso, igual temía que dormido hiciera algo que pudiera molestarla, en realidad me despertaba varias   veces soñando que la abrazaba. Habíamos puesto una almohada larga entre medio de los dos. A decir verdad, nunca había  dormido con una chica. Me cuesta mucho establecer  relación con la gente, más si se trata del sexo opuesto. Tanto en la facultad como en el instituto terciario, donde trabajo como profesor, todos habían registrado mi cambio y me decían que me notaban más contento. En realidad estaba enamorándome de Mercedes, aunque ella, con una actitud amistosa y simpática, mantenía la distancia. Decidí entonces comprar entradas para ir a ver Cabaret, el musical, invitaría a Mercedes y quizá, en una salida pudiera decirle algo más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                              &lt;br /&gt;                                                 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                           VI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué esa noche con las entradas en el bolsillo me di cuenta de que algo andaba mal. Micaela me esperaba en el pasillo y me recibió con demostraciones de cariño nerviosas, en el sillón estaba su bolso armado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te vas Mercedes? –mi pregunta sonó destemplada, así estaba yo&lt;br /&gt;- Sí, me voy, te quiero agradecerte todo lo que hiciste por mí…&lt;br /&gt;- Pero si vas a casa de tu familia te va a molestar…&lt;br /&gt;- Vuelvo con él, estuvo hablando con mi hermano y le dijo que ya no consumía…, y que no podía vivir sin mí.&lt;br /&gt;- Por lo que me contaste, él es violento, consumiendo o no…&lt;br /&gt;- Puede que me equivoque, igual la decisión está tomada, dijo  que si acepto nos iremos a España en un mes, que va a trabajar allá con un amigo que se puso un negocio de tatuajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí se me cayó el mundo, la abracé cuando se despidió y le dije que lo pensara mucho, que océano de por medio estaría más sola, que ni siquiera iba a tener amigos o familia a quienes recurrir… Pero así como llegó a mi casa, se fue, dejándome un vacío descomunal y a su gata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                         VII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los  siguientes días estuve con síntomas difusos, hasta me hicieron un análisis para ver si tenía mononucleosis. Micaela me acompañaba no moviéndose de mi cama. Creo que reviví la tristeza enorme que tuve cuando murió mi mamá, tan mal me sentía que no tenía ganas de seguir viviendo. Recién  a los veinte días de haberse ido  me empecé a sentir mejor, gracias a la esposa de un amigo que es psiquiatra y que me recetó unos antidepresivos. Según ella eran suaves, igual los iba a  tomar bajo su  supervisión. La cuestión fue que esas maravillosas pastillas hicieron que pudiera retomar mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía ninguna noticia de Mercedes lo que hacía que la fuera olvidando casi como si hubiera sido un sueño. Micaela era mi gran compañera y todo se encarrilaba hacia la normalidad, hasta ese sábado. Después de mirar un par de películas ya eran las cuatro de la mañana y me fui a dormir. Media hora después Micaela empezó a llorar de manera alarmante y extraña, traté de calmarla sin resultado. Sus aullidos eran potentes, asustaban y angustiaban . Diez  minutos y me estaba cambiando para llevarla a algún lado para que la vieran cuando suena el timbre de mi puerta. Perseguido, pensando en que era algún vecino que venía a protestar por los aullidos de mi gata, no quería atender, pero no podía, tenía que salir si quería llevar a Micaela y para eso debía abrir la puerta y dar las explicaciones a quien las requiriera. Observé por la mirilla y era mi vecina del departamento contiguo. Una chica parca, bonita, algo mayor que yo quizá, pero cuya característica principal era una potente cara desagrado, tanto que ni el portero –el ser más falso y sociable del mundo- se atrevía a dirigirle la palabra. Me quedé un instante duro y con el tercer timbrazo abrí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, veo que tenés problemas con tu gata, soy veterinaria &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa era toda una revelación porque nadie sabía a qué se dedicaba, siempre vestía de modo informal y jamás se la vio con un guardapolvo o algo que se le pareciera, por otra parte no hablaba nunca con ningún vecino, mucho menos de lo poco que lo hago yo,  y no acudía a las reuniones del consorcio desde  hacía dos años en que se había mudado.&lt;br /&gt;Micaela parecía deshacerse de dolores y la conclusión de mi vecina fue drástica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta por parir, hay que ayudarla, es muy joven&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dije que no podía ser… A lo que me preguntó si no me había dado cuenta de lo gorda que estaba y si no había sentido que “algo” se movía dentro de su panza cuando la acariciaba. Su tono, sin ser amable, tenía bastante de didáctico e intentaba hacer que saliera del estado catatónico en que me había sumido: ¡mi Micaela iba a tener cría! Era difícil de elaborar,  más aún cuando ya estaba en trabajo de parto. Mi vecina abrió su maletín y sacó  guantes de látex.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                           VIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El parto resultó conmovedor, Micaela se comportó como una gran mamá, tuvo tres gatitos enormes, dos como ella y otro negrito. Mi vecina, la alentó y la ayudó y también lo hice yo, en realidad fue un gran trabajo por parte de  los tres, según lo que me dijo. Se llama Lola, y es muy cariñosa con los animales. Fue extraño porque ni siquiera nos saludábamos cuando nos encontrábamos en el ascensor y ese domingo salí a comprar un gran ramo de flores para regalarle. Cuando se lo di se le iluminó el rostro. En realidad parecía otra persona, muy distinta a la que conocía, a lo mejor ella también pensó lo mismo de mí. Me extrañé cuando preguntó si mi novia estaba de viaje, a lo que le contesté que no era mi novia sino  una especie de prima que vive en España y había estado de visita. Recordé las entradas vencidas para ver Cabaret que acababa de tirar a la basura y entonces muy naturalmente le propuse a Lola, si era que le gustaban los musicales, que la invitaba a ir a ver Cabaret, que si me decía que sí ya sacaba las entradas… Enrojeció y me contestó que no tenía ninguna obligación, a lo que respondí que era lo que quería hacer, que me daba mucho placer invitarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                              IX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gatitos tienen dos meses y están regordetes y juguetones. Con Lola estamos saliendo y muy enamorados, hasta nos planteamos mudarnos a una casa que compraríamos a medias. Detrás de su hosquedad se escondía la mujer más hermosa  y tierna que conocí hasta ahora, creo que la amo... Ah! Recibí un mail de Mercedes, duró sólo quince días con su pareja, ahora se mudó sola a  Madrid y consiguió trabajo, está contenta y quiere que le mande un video de Micaela y sus gatitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tres meses y días, que es el tiempo en que encontré mi gata, la vida se me dio vuelta como una taba. Causas y azares, o misterios quizás… Vivo, con Lola, en dos departamentos contiguos, tengo proyectos de formar una familia y me siento tan feliz como nunca jamás hubiera creído. Por eso, si se sienten en algo identificados conmigo y ven una caja debajo de un asiento de la línea A, no duden de sentarse allí… Porque al fin de cuentas nadie puede saber en qué órbita se halla el electrón y si se comportará como energía o partícula…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-5823535313772262949?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/5823535313772262949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=5823535313772262949' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5823535313772262949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5823535313772262949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2008/05/fsica-cuntica-debajo-de-un-asiento-de.html' title=''/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-7408652894744516375</id><published>2007-11-29T17:14:00.000-08:00</published><updated>2007-11-29T17:15:48.163-08:00</updated><title type='text'>Horrores y amores andando y desandando soledades</title><content type='html'>I  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin de año. Escalada. Los Estelares. No más Redondos. Hasta el clima había cambiado, ahora era subtropical . Todo se fragmenta y yuxtapone, pensó. Decididamente la belleza y la bestialidad son patrimonio casi exclusivo  de los humanos. Estalló el centro y la verdad hay que buscarla entre los escombros. Dos sidras tibias tomadas en vaso.  El era “el hombre desmalezador”, el benévolo hombre desmalezador… Con su casco amarillo  y su máquina que andaba con mezcla de nafta y aceite se había propuesto hacer el Bien.  Hacía ya un par de años, desde que los  calurosos veranos ayudados por las copiosas lluvias y tormentas hacían crecer los pastos y las malezas desmesuradamente, por amor al prójimo y a su propio trabajo, recuperaba baldíos . Nunca hubiera imaginado que su proba tarea tendría un final tan lúgubre y abrupto…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Se había propuesto que todo baldío que se encontrara en  las afueras del Gran Buenos Aires iba a ser cortado por él…  Miguel tenía 28 años, vivía solo en una casucha con sus dos perros, sus trecientos cincuenta y seis libros y sus seis jilgueros. No se podía decir que era feliz, tampoco infeliz… Mantenía  jardines haciendo parquización y paisajismo en seis casas imponentes de la zona de Lomas de Zamora. Hubiera podido tener más trabajo si hubiera querido, sin embargo eso le bastaba para vivir aceptablemente, para lo que él consideraba, y le dejaba suficiente tiempo libre como para dedicarse a la lectura, a  tomar mate debajo los árboles de su casa y a ser “el benévolo desmalezador” que rescataba, para alegría de los habitantes de los barrios pobres, los terrenos ganados por el increíble crecimiento de las malezas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Miguel tenía una personalidad sumamente introvertida, le costaba muchísimo hacer sociales, charlar lo mínimo le significaba un gran esfuerzo. Un Buen día o Buenas tardes a veces le significaba tanto trabajo que caminaba dos o tres cuadras de más para no hacerlo. Claro que no era porque no quisiera a los seres humanos, si no que simplemente estaba mejor solo ya que la comunicación le resultaba imposible… En su trabajo de desmalezador muchas veces se había encontrado con cosas desagradables: perros muertos, ratas y muchísima basura. También había encontrado para su sorpresa una lata de las de los antiguos bizcochos  Canale, con una bolsa de polietileno metida en otra bolsa, y en  otra, que contenía la increíble suma de 7000 dólares. Con el dinero se había comprado los electrodomésticos que le facilitaron la vida y un televisor gigante.&lt;br /&gt;                                              &lt;br /&gt;     II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ese día 31 había sido marcado por la mala suerte… Mala suerte era poco decir, se había enfrentado con el horror… Del otro lado de Camino Negro había marcado un terreno para hacer su obra de bien de Fin de Año. Esa  tarde y cuando había llegado a la mitad de su trabajo, detrás de unos tártagos enormes, lo esperaba el hallazgo de una pierna hinchada y con zapato puesto que lo hace huir espantado y al borde del vómito.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Para sus enormes dificultades de comunicación ese horrible descubrimiento  le significaba el peso torturante del silencio. Cuando llegó a su casa, lívido y tambaleante, los perros no sabían cómo consolarlo… Salió de la ducha para limpiarse de tanto sudor y espanto y Tincho le lamía las manos en una actitud inusual y Tony los dedos de los pies. Pensó que debía hacer  un gran esfuerzo para olvidarse de lo que encontró y se dispuso a comer el asado compartido con los perros para despedir el Año viejo, pero no pudo probar bocado y las tiras de carne  las  terminaron comiendo sus compañeros perrunos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Entre recordar y entre olvidar de pronto vio el pantalón sucio que había usado esa tarde y la billetera  de cuero vacía que  había encontrado en el baldío, poco antes del espantoso hallazgo, y  que se había guardado en el bolsillo. Qué horror!, pensó, y fue al baño para tomar un pedazo de papel higiénico para sacarla de ahí. No había razón para unir la billetera con el hallazgo horroroso, se dijo, tratándose de convencer. En uno de los compartimentos había una tarjeta que retiró con dificultad para no tocar sin el papel higiénico que lo protegía del asco: Miguel Ángel Torres, gerente general  y el logo de Telefónica en relieve le hizo parar los pelos de la nuca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                         III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Primero de año y después de haber pasado por pesadilla tras pesadilla a las cinco y media de la mañana prendió el televisor. NatGeo sirvió para tranquilizarlo. Tiraría la billetera al pozo ciego y finalmente olvidaría todo… En todo lo que había pasado había algo más incomprensible, más del otro lado, del lado de lo impensable, él era Miguel, Miguel Ángel Torres, cuando encontró la billetera le resultó risueño encontrar su nombre, sabía de la existencia de cientos de homónimos, y hasta había pensado alardear en la casa de su hermana con sus sobrinos antes de que sucediera el monstruoso hallazgo.  Si bien toparse con un cadáver completo hubiera sido de todas maneras espantoso,  el horror del cercenamiento desafiaba al tabú establecido por la primigenia regla prohibitiva: los restos humanos no debían tocarse. Regla   que inauguro   la cultura y alejó a nuestros  predecesores  “homos” de los instintos y la animalidad. Quién  había cometido semejante acto no pertenecía a la misma naturaleza que Miguel, era sin lugar a dudas, otra clase de animal… &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Todo andaría bien. Al fin de cuentas no sería más que otra anécdota que no contaría a nadie, gajes del oficio, se dijo intentando tranquilizarse como lo hubiera tranquilizado su propia madre. Y lo creyó sinceramente. Sin embargo, un par de horas después, Violeta, la hermosa vecina de la esquina, estaba llamando en el pasillo de tierra de su casa, aquel pasillo en el que gracias a un complejo  sistema de espejos que el mismo había ideado, podía ver perfectamente quién venia a visitarlo sin ser visto. No saldría a atender, estaba decidido, si le costaba la comunicación, todo empeoraba al tratarse de Violeta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;             Violeta llamaba y llamaba y avanzaba hasta ubicarse finalmente frente a la puerta vidriada de la entrada. Miguel había dejado de respirar pero su silueta expectante fue adivinada por Violeta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      Se que estas ahí, y no te molestaría si no fuese por una causa urgente. Salí o entro,-amenazo- porque la puerta está abierta. –Piedra libre para Miguel, en el peor de los días, empezó a transpirar copiosamente, luego abrió la puerta mientras pedía silencio a sus perros que ladraban enloquecidos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira, ayer mis hermanos menores, que salieron a cartonear, te vieron salir corriendo descompuesto del terreno que estabas desmalezando,. Por supuesto fueron a ver que te había causado tanta impresión y la encontraron... El problema fue que si bien vos encontraste la pierna, ellos encontraron un maletín con una enorme fortuna que cargaron en el carro. El dinero es en euros, no se mucho, pero tengo en claro que no podría hacer nada con esa plata, y ya tengo, como sabrás, problemas de más, haciéndome cargo de mis hermanos desde que quedamos solos. Por eso te vengo a buscar para que vayamos a  la comisaría a entregarlo y contar qué pasó…&lt;br /&gt;                                                             &lt;br /&gt;                                                                 IV                                                   &lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;  Cuando llego ya era tarde… La noche caía desolada sobre las casas que se perdían con la ultima luz del crepúsculo. Quizá la suya había sido  una muy mala idea – pensó, pero siguió caminando-: nunca uno sabe detenerse a tiempo…-se dijo. No hubiera podido  ir a la comisaría con Violeta, entonces estaba yendo sólo, aunque todavía no sabia que iba a decir cuando tuviera qué hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;             En estas tierras peligrosas del Río de la Plata  despertó en un calabozo con fuerte olor a orina. Le dolía todo el cuerpo y todavía sangraba su labio.  No sabia que hora era ni cuanto tiempo había pasado desde que ingreso a la comisaría. Si sabia que se había declarado culpable de alguna cosa que no podía recordar. Le dolía descomunalmente la cabeza. Lo único que recordaba clarito era la voz de pito del policía, parecía mas una voz  de mujer que de hombre.  Se preguntaba si lo estarían esperando,  porque cuando llegó todo se desarrollo con mucha celeridad, pasó del cuarto donde estaba la máquina de  escribir al cuarto de los golpes  sin solución de continuidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Devuelto después de vaya a saberse cuantas horas  a una  celda común, en un televisor que  se oía desde lejos, un noticiero establecía el encuentro de un torso en una laguna de poca monta, una pierna y un brazo por otros descampados y su nombre como sospechoso de la muerte de su homónimo… A esto se le agrego la inconfundible voz de Violeta que preguntaba por el en hall de entrada de la comisaría. No entendía, pero esa chica estaba dando su nombre completo –hasta ese momento no sabia que ella siquiera supiese que se llamaba Miguel-, su edad, y se auto titulaba como su mujer o concubina desde hacia tres meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;                                                                       V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si todo lo sucedido era poco creíble, lo que sucedió esa noche fue aun mas desconcertante. Su pareja, o sea Violeta, y todos sus vecinos estaban frente a la comisaría, mas…, había móviles televisivos y radiales. Todos pedían al unísono que fuera soltado, y gritaban su inocencia con pancartas. El sueño del “benévolo desmalezador” parecía cobrar realidad de la mano de todos sus vecinos y, por supuesto, de su flamante y bella mujer. Su hermano, que era abogado y con quien estaba distanciado a partir de la muerte de madre, también se hizo presente. De pronto empezó a ser bien tratado por los policías, que le acercaron pollo y papas al horno, las mismas que estaban comiendo ellos. En el televisor aparecieron hablando sus compañeros  del colegio secundario, que recordaron su medalla al mejor promedio y el diploma  al presentismo por no haber faltado un solo día a clases durante los cinco años… &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt; La mañana siguiente fue llevado en patrullero hasta Tribunales, el juez mismo le tomo declaración y finalmente fue evaluado psiquiátricamente. Felizmente las palabras, que muchas veces no salían ni con tirabuzón, por efecto de los golpiza o del resarcimiento afectivo de su persona a cargo de quienes lo conocían mejor de lo que el creía, se armaban en un discurso tranquilo y sincero. Se quebró en llanto al contar el espanto del hallazgo y su impotencia al no saber qué hacer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa misma noche y frente a la guardia solidaria que habían establecido algunos de sus vecinos, fue liberado por falta de merito. Violeta apareció como por arte de magia en un remis y lo llevo a su casa. En el mismo remis la radio anunciaba que había sido hallado el celular de su homónimo y daba datos certeros acerca de él: había  pruebas, llamadas telefónicas y mensajes  en la computadora de la gerencia, que  lo sindicaban como participe en un fuerte negociado, además se sospechaba  cercano al crimen organizado debido a  la exportación de cobre proveniente de cientos de miles de metros de cableado telefónico, de cuyo destino se había perdido el rastro después de una compra millonaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                           VI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya en su casa sus perros lo recibían con alegría, habían sido alimentados y cuidados por Violeta… Sin mas, ella había trasladado todas sus cosas a la casa de Miguel. La puerta la había abierto con la llave que el creía estaba guardada secretamente en una maceta. Violeta le sonreía amistosa, cómplice y picara:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se si será el final feliz que vos esperabas, pero voy a vivir acá con vos, al menos por un tiempo… Estoy a dos casas de mis hermanos, lo que me permite cuidarlos y controlarlos perfectamente. Quizá seamos pareja, siempre me caiste muy bien y me intrigaste mucho con tu forma de ser tan inabordable… Sabés? A mí también me gusta mucho leer…&lt;br /&gt;- Y  la  plata – No sabia todavía si sentirse feliz o desdichado, siempre le había gustado mucho Violeta, pero su condición de ermitaño era fuerte.&lt;br /&gt;-  Por lo pronto somos los socios dueños de un maletín que por ahora enteré al lado de los malvones… Muy probablemente podamos hacer uso del dinero, se que sos muy inteligente y se te va a ocurrir que hacer… Por otra parte, me sobrevino la certeza de que es imposible ponerse a salvo del mundo ! – Esas fueron las palabras justas que desarmaron a Miguel, cuando su coraza estaba precisamente derrumbándose, quizá una vida mas tibia y acompañada fuera posible junto a la bella Violeta…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-7408652894744516375?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/7408652894744516375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=7408652894744516375' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7408652894744516375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7408652894744516375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/11/horrores-y-amores-andando-y-desandando.html' title='Horrores y amores andando y desandando soledades'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-9170810636620012056</id><published>2007-05-08T15:21:00.000-07:00</published><updated>2007-05-09T16:33:23.312-07:00</updated><title type='text'>Por afano[1] los Dioses de su parte…</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;img style="width: 119px; height: 179px;" alt="http://maya.go2c.info/ar/a4are02818rt.jpg" src="http://maya.go2c.info/ar/a4are02818rt.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Muy probablemente será una estupidez que crea que los Dioses están de mi parte – pensó Ariane y siguió subiendo las escaleras que subían-bajaban en el infierno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Sitio raro devino este sitio. Infierno al fin todos los días sucediéndose. Que era otra cosa, lo era. –y salió al aire enrarecido de una ciudad que todavía recordaba de otra manera.-Sí, Retiro era otra cosa –Y el reloj de &lt;st1:personname productid="la Torre" st="on"&gt;la Torre&lt;/st1:personname&gt; de los ingleses parecía no conmoverse ante tanta deshumanidad.-A lo mejor está todo bien… –Pero se le habían parado todos los pelos del cuerpo como si hubiese visto un gato negro cruzarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ricardo Ariane había recibido esa misma tarde el telegrama de despido. Lo esperaba, quizá por eso cuando llegó sintió la pesadez del alivio. Sin nada que perder, con todo perdido, se sentía tristemente solidario ahogándose sin resistencia en el mar de los vencidos. Ese día al menos no le remordía la conciencia, su futuro era el vivir-morir como esas almas en pena de Buenos Aires. Seres no-seres de todas las edades que dormían en cualquier parte, con cajas de cartón desarmadas como colchones. Aunque su mente era lúcida no entendía cómo había cambiado todo tanto. La realidad se le fragmentaba como un cuadro cubista, pensó en el Guernica de Picasso. –Ninguna guerra, sólo alaridos de silencio- Cerró el cierre de su campera y cruzó a Plaza San Martín.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Divorciado, su mujer y su hijo tenían un buen pasar gracias a sus suegros. El se sentía de más, aunque siempre conservaba la dignidad de pasarle la tercera parte de su sueldo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-¿Qué pensaría su hijo sobre él?- Se tiró en el pasto de la plaza, le quedaba poco menos de veinte días para dejar el departamento alquilado y sin perspectivas de otro alojamiento. Sacó el atado de cigarrillos y se puso a fumar. Recordó a su compañera de trabajo hablándole sobre los chamanes y el desapego. Clara tenía tendencias místicas, aunque, para su gusto,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;yuxtaponía creencias hasta lo increíble, así y todo siempre terminaba “comprándole” algo. En ese momento pensaba que él,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ricardo Ariene se había convertido en experto en desapego. Soltaba amarras una tras otra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ricardo variaba su estado de ánimo, cuando cedía la opresión podía fantasear una vida mejor. Fue así &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que allí, en Retiro, donde en otro tiempo llegaban y salían trenes a todo el país, se encontró re-inventando una tribu tehuelche sui generis.-Serían almas gemelas nómades que vagarían por el sur, un grupo no demasiado numeroso- pensó. Lo que más lo seducía era la idea religiosa de los tehuelches: un universo armonioso donde cada ser y cada cosa fluía como indivisible de lo Uno. Fumaba y el placer del cigarrillo y el pensamiento lo extasiaban. Definitivamente se iría al sur. Recordó a la entrañable serie de Daniel Boom y abandonó la idea de ser nómade. Ya tenía puesto un gorro de piel en la cabeza , cazaba y pescaba como los mejores y se había construido su propia cabaña cuando &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se le acercó un chico que pedía y le dio las últimas monedas que le quedaban – Esa era la realidad, el empobrecimiento de la mayoría de los argentinos, él era un cuarentón, un viejo, un desocupado más, sencillamente prescindible, era un tarado…- Entonces recordó el cumpleaños de su hijo y el CD que le había prometido como regalo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Llegó a Musimundo conciente de que no tenía ni un peso en su bolsillo. En la desesperación pensó en hurtar el CD, pero no, no sería capaz. Se detuvo frente al stand y allí estaba, era el regalo de cumpleaños para su hijo… Tomó el CD y se apresuró a ponerlo en el bolsillo de su campera, miró dos segundos lo que no miraba y empezó a caminar hacia la puerta. Sabía que sonaría la alarma, no sabía lo que haría él… Dos pasos más e inevitablemente sonó la alarma, Ricardo empezó a correr.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras corría se dio cuenta de que una multitud había decidido atraparlo. – Extraña la solidaridad de la gente- pensó. Lo perseguía un enjambre de abispas enloquecidas y furiosas mientras la gente, de contramano, se paraba para ver qué pasaba. Lo miraba a él y a un grupo de perseguidores, que, fatigados después de tres cuadras, eran menos que en un principio. Dobló en la esquina siguiente y dejó de correr, se sacó la campera y la dobló con el forro hacia fuera. Menos de media cuadra  secándose con la manga el sudor de la cara y entró a un edificio cuando alguien salía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El ascensor hasta el último piso, la terraza, Construcao, Deus lhe pague. –Ya estaba, llegaría a la terraza como si fuera el último de los hombres, el último de los días. Epitafio chamán de desaparición. Chico Buarque, Clara, Argentina, ningún chamán-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una escalera, una puerta abierta y la terraza. Después del piso 12 todo era todo más limpio y el CD le pesaba en el alma. Igual no iba a volver atrás. Recordó cómo se fueron dando las cosas antes de ser despedido, cómo se establecieron las alianzas perversas, cómo se solidarizó con el jefe injustamente acusado por el compañero que iba a quedarse con el puesto, y los odio a todos, a los cobardes y a los arribistas. Prendió un cigarrillo, el último de los cigarrillo, el último de los hombres, miró el cielo y puso un pie del otro lado de la cornisa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cerró los ojos y se tiró… Creyó que caía cuando sintió una mano en su hombro –Espere, dos suicidios en el mismo día, desde la misma cornisa no pueden ser, la que me iba a suicidar era yo…- Una mujer joven lo invitaba, le ordenaba volver a la terraza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La vergüenza de CD en el bolsillo era enorme, no por haberlo “afanado”, si no porque representaba el único lazo que no había desatado: ¡qué le hubiera hecho a su hijo! La mujer explicaba que la que había abierto la puerta de la terraza era ella, pero cuando lo vio a él &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;verdaderamente se había dado cuenta de que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no era la decisión correcta la que intentaba tomar. Ricardo entendía a medias. –Perdón, mi nombre es Ricardo, y…- Se puso a llorar. –No sé si perdonarlo o agradecerle- Contestó la mujer que también lloraba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lloraron y no hablaron en la noche negra y desolada hasta que aparecieron las palabras. Les dio hambre y sed en el mismo momento en que volvían a brillar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;las estrellas y las luces de Buenos Aires. Bajaron juntos las escaleras, quizá los Dioses estuvieran de su parte, y caminaron de la mano siguiendo &lt;st1:personname productid="la Avenida" st="on"&gt;la Avenida&lt;/st1:personname&gt; de al lado del Río. &lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=9170810636620012056#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Lunfardo: por gran ventaja o diferencia&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-9170810636620012056?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/9170810636620012056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=9170810636620012056' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/9170810636620012056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/9170810636620012056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/05/por-afano1-los-dioses-de-su-parte.html' title='Por afano[1] los Dioses de su parte…'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-3290666511621952299</id><published>2007-04-15T19:53:00.000-07:00</published><updated>2007-11-02T23:50:35.881-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 204, 102);font-size:130%;" &gt;15 de abril, Feliz cumple &lt;a href="http://atravesdeluniberto.blogspot.com/"&gt;Humberto&lt;/a&gt;!!!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-3290666511621952299?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/3290666511621952299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=3290666511621952299' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3290666511621952299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/3290666511621952299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/04/15-de-marzo-feliz-cumple-humberto.html' title=''/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-7538289862049375396</id><published>2007-04-15T12:06:00.000-07:00</published><updated>2007-04-15T12:34:13.276-07:00</updated><title type='text'>El amor en tiempos de exilio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/RiJ-K3z32RI/AAAAAAAAAA8/mkrMZUzyQG8/s1600-h/aeroparque.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/RiJ-K3z32RI/AAAAAAAAAA8/mkrMZUzyQG8/s320/aeroparque.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053740457108429074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;                                              &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Argentina 2002, cumbres borrascosas. Muriel miró la gran ciudad, la desolada ciudad y no creyó cierto tanto silencio. A veces el silencio no es la ausencia de sonido, pensó. Cuando nadie tiene nada para decir a nadie, los soliloquios encuentran su escape en el cielo recortado por los edificios, y la ciudad enmudece hasta que duele, se dijo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Desencontrada otra vez con Nahuel decidió ponerse los guantes y el gorro, no hacía tanto frío, pero servirían para protegerla de tanta inhospitalidad. Iba a caminar hasta Constitución y de paso ahorraba la plata del colectivo, no tardaría demasiado y era temprano… Cuatro cuadras más adelante un chico la pasó corriendo, sobresaltándola. Diez metros más &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y el chico que seguía corriendo se sacó la campera y la tiró. Muriel, práctica y solidaria, la levantó, era una buena campera. Al llegar a la esquina el corredor hizo lo mismo con el pullover y las zapatillas. Muriel estaba desconcertada, no más que con las sensaciones que le provocaba la ciudad hacía poco rato antes, apurando el paso llegó a la esquina y recogió las zapatillas y el pullover. El semáforo en rojo y había decidido correr para alcanzarlo. El amigo estaba ya una cuadra adelante y se estaba sacando la camisa…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por suerte el rojo esta vez era para él y pudo ganar unos cincuenta metros. Decididamente ese tipo estaba loco, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;había desajustado &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;su cinturón y nomás en calzoncillos siguió corriendo con más rapidez. Muriel, cargada con toda su ropa, transpiraba debajo del gorro. De pronto lo había perdido… ¿Qué iba a hacer? Si el amigo estaba loco, era un loco que olía muy bien, podía reconocer su perfume… A ver si estaba por suicidarse… No parecía, pero bien podía ser uno de esos desencantados de la vida… Tenía que devolverle la ropa. No quería quedársela&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ni tirarla . ¿Quién la había mandado meterse en ese lío? Y ya no estaba por ningún lado… ¡Qué pena!, se encontró diciéndose a sí misma que era un lindo chico, recordaba su figura recortada a la distancia, su cara de un segundo… En un tiempo más normal ella hubiera actuado de otra manera, quizá… Pensó que debía dejar la ropa en la vereda pero la seguía cargando. Y justo ahí lo vio, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estaba completamente desnudo junto a la escultura del Quijote que emergía al costado de la 9 de Julio. Cruzó hacia él sin tener qué decirle…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Hola …-dijo Muriel roja, acalorada por más de una razón, y turbada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Hola, ¿sos mi Dulcinea o mi Equeco? –tapándose con las manos el sexo, estaba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;borracho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Estás loco, te traigo tu ropa antes de que te lleve la policía o te pesques una pulmonía… Me llamo Muriel –amistosa a pesar de su propia incomodidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Bueno, si te sacás los guantes te beso la mano…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Después de que te vistas –apoyó la ropa en el suelo y le tendió sus calzoncillos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Para Muriel Dulcinea… -Tomó sus dos manos y ahí nomás la hizo bailar unos pasos y dar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una vuelta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Decididamente estás loco… –él hizo una reverencia y ambos rieron, todo era ridículo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-¡Vestite!, ¿me querés decir por qué hiciste esto?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Esta ciudad de Buenos Aires que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;va a dejar de ser mía…, me voy para España. Algo tenía que hacer, algún ritual “íntimo” de despedida. Una Dulcinea no estaba en mis fantasías, ¿o sí? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Lo tuyo no fue muy “íntimo” que digamos, sí es cierto que cuando uno se va, siempre se va “en bolas”, por así decirlo- &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Muriel lo dijo con tristeza, contaba varias despedidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Me llamo David. ¿Vos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;qué hacés?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Soy profesora egresada de Bellas Artes –David se vestía mientras que pasaba un patrullero mirando con atención&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Y escultora…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-¿Como lo sabés?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-¿Acerté? Los artistas se comportan en forma diferente. Los escultores son sociables y buenos tomadores de vino. Quizá no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hubieras cruzado esa calle de no serlo…-Muriel se sonrojó, era verdad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Puede ser…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Te invito a tomar algo en San Pedro Telmo, juro que yo no voy a pedir nada alcohólico. Además, mi Dulcinea Rescatadora con espíritu de Equeco, porque viene al caso, no tengo novia…-mintió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tres horas bastaron para que se contaran sus vidas. Muriel se sinceraba diciéndole lo que todavía no había dicho a nadie, algo andaba mal con su novio, con tristeza pensaba que ya no lo amaba… David le contó su historia de judío pobre, el estudio, la alegría de su título de ingeniero electrónico, el trabajo que había perdido y finalmente Ezeiza como salida…Bastó un silencio para que apareciera el primer beso y se fueron del café caminando acompasadamente. David se iba en tres días y la invitó a quedarse con él por esa noche. Muriel sintió que por esa noche quería “bajarse del mundo” y decidió quedarse con él. La mañana les llegó demasiado pronto…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Y si te venís conmigo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Cómo podría?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Pudiendo…- A David le sobraba decisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Es como decidir llegar desnudo hasta dónde querés…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Algo así…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Y si te contesto que sí…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Entonces suspendo el viaje por un mes y nos casamos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sos loco, sabés&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No, no lo soy, me voy, y si me querés acompañar necesitamos tus papeles…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Me quiero ir con vos, o quedarme con vos, ¡creo que perdí la cabeza!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero Muriel dejó que entrara la duda y se agazapara. No podría. Entonces tiró los dados, no dejó ningún dato cierto sobre ella, se encontrarían a las siete de la tarde ese mismo día en el Obelisco y entonces posiblemente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;habría podido tomar una decisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David había hablado con Muriel de él, de sus ganas, de sus tristezas y alegrías, de sus amores y nostalgias, de su vida…, pero no de sus obligaciones. Tenía un casamiento programado para dentro de seis meses, dejarle su departamento a su hermana y desde España mandar dinero para su mamá y su hermanita menos para que pudieran sobrevivir en Argentina, otro tanto haría su novia. El casamiento era una obligación más que se le había ido enredando. Lo de Muriel había sido una sorpresa, un hallazgo que lo había conmovido profundamente, si no era amor se le parecía demasiado… Todo el día lo pasó con la herida en el costado… No iba a ir a la cita, muchos dependían de él. Sin embargo en la medida en que corrían las horas los sentimientos se develaban, él no amaba a su novia y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su matrimonio era un arreglo imperioso y esperado para salvar y salvarse en la desesperación argentina. Se supo postergado y desdibujado con un sacrificio que de pronto sabía inútil, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;la dimensión del exilio inminente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;le daba el derecho a ser más egoísta. Muriel, su nombre, tenía gusto a felicidad, la tibieza de su cintura, su cuerpo y su voz cálida bastaban…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Muriel esperaba en &lt;st1:personname productid="la Plaza" st="on"&gt;la Plaza&lt;/st1:personname&gt; de la izquierda del Obelisco, mirado hacia el Bajo, feo lugar, al menos así le parecía a ella. Ese día había transcurrido casi como una irrealidad. Había estado esquiva con su madre y faltó a la escuela sin justificativo. A las dos de la tarde se había tratado de comunicar con Nahuel, siempre tan desatento le contestó que mejor hablaban mañana cuando estuviera más tranquila, que ella estaba enojada porque se había dilatado el ensayo con su banda y que él no pudo avisarle. Muriel se sintió más decepcionada por ella que por él, Nahuel era incapaz de hacer la más mínima descentración de él mismo y la había dejado plantada cientos de veces en seis años,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siempre era ella la que después de esperar trataba de ubicarlo. Ahora estaba en la misma circunstancia, pero esperando por David. Media hora y sin poder creer lo que le pasaba cruzó hacia el subte y desapareció en la escalera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David estaba demasiado lejos de su cita, tomó un taxi y le recomendó que se apurara. Un fino hilo de donde parecía pender toda su vida, él, su metro ochenta y todo su peso dependiendo de lo que sabía, se iba a cortar. Pensó otra vez en Muriel cuando llegó al Obelisco, ya no había nadie y el destino de diáspora se le anidó en el pecho. Llevaría consigo la soledad de la pampa arrastrando al gaucho judío de sus ancestros y al porteño que añora el olor del Río de &lt;st1:personname productid="la Plata" st="on"&gt;la Plata&lt;/st1:personname&gt; y no a Muriel.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Muriel, de regreso a su casa empezó a sentirse mal. Dos horas más tarde estaba enferma con bastante fiebre. Llamaron a &lt;st1:personname productid="la Emergencia" st="on"&gt;la Emergencia&lt;/st1:personname&gt; y parecía ser un virus, le recomendaron reposo, un anti-pirético –que no dio resultado-, y tomar mucho líquido. Con treinta y nueve de fiebre le contaba a su madre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y a su hermano la historia de David, que ya no quería más a Nahuel, y que moriría si no lo podía ver más, que en realidad pensaba irse a España con él. En ese estado pasó un día, la familia no sabía si deliraba o los estaba participando de algo que era cierto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David, por su lado, también estaba en la cama, esperaba que sonara el portero eléctrico. Apenas se levantó para hacer las valijas y recibir visitas, entre ellas la de su novia. Para todos estaba un poco raro, dijo no salir porque estaba esperando una llamada de sus ex –compañeros de estudio que estaban radicados en España y eran con quienes iba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a compartir el departamento. La conversación con su novia fue dura, aunque ella no pareció sorprendida, dijo no sentirse seguro con lo del casamiento, estar confundido, y preferir abrir un paréntesis con la relación. De todas formas se comprometió a ayudarla conectándola para un contrato laboral en España. Mientras tanto, contra reloj, sostenía la idea de abrir su puerta y encontrar a Muriel.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La madre de Muriel no entendía la necesidad de su hija por intentar estar de pie cuando las fuerzas no la acompañaban y tenía una semana de licencia. Entonces, ya sin fiebre, Muriel repitió la historia de David. La mamá, que no era ajena a los amores súbitos ya que tenían que ver con su propia historia de amor con el padre de Muriel, se sintió identificada con su hija y dispuesta a ayudarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David, en su departamento, se despedía de familia y amigos, el ambiente no tenía nada de festivo y había que hacer un esfuerzo por mantener el humor. La que fue su novia hasta hacía pocas horas se despidió en forma telefónica. Mientras tanto David, como todos los condenados,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no agotaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la esperanza de ver a Muriel hasta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el último instante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En la casa de Muriel, madre e hija estaban conjuradas. Ya habían averiguado sobre los vuelos a España para el día siguiente mientras el padre y el hermano permanecían ajenos a todo lo que planeaban las mujeres. Muriel todavía permanecía en cama, con pocas fuerzas. Esa noche ninguna de las dos pudo dormir mucho y a la mañana siguiente, cuando se fueron el padre y el hermano de la casa, la mamá buscó adentro de una latita, tenía dinero guardado y fue hasta la estación de servicio que estaba en la esquina. Trajo un bidón de nafta, super para colmo de cara, y echó nafta en el carburador. El auto estaba parado hacía un par de meses por el aumento prohibitivo de la nafta y porque habían dejado de pagar el seguro por falta de dinero.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por suerte el auto arrancó. Muriel conocía el camino a Ezeiza y la madre iba a manejar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;muy despacio para evitar inconvenientes, tenían dos horas para llegar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David estaba solo en el aeropuerto, le había costado mucho convencer a su familia y a sus amigos para que no lo acompañaran. Quizá tuviera una memoria genética sobre la tristeza de las despedidas en dársenas y andenes. Por otra parte, esperaba a Muriel.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y la vio de inmediato. La madre de Muriel dejó que subiera la escalera eléctrica sola. Ella sintió que iba a desmayarse en la mitad del camino:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sabés Muriel que estoy enamorado de vos… Lo que te dije el otro día era muy en serio, quiero que estés conmigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¡David –llorando- te amo!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El exilio, con su dimensión trágica, porque nunca nadie lo elige, había hecho que David se reencontrara con sus deseos, su Tierra Prometida recostaba su cabeza en su hombro. Para Muriel, el perfume de David, que había olido por primera vez hacía tres días, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;le resultaba sobrecogedoramente tranquilizador y entrañablemente conocido, como si hubiera reconocido a David a través de ese sentido, sabía a porvenir y alegría. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Causas y azares, Silvio Rodríguez. Como el agua que busca la pendiente, el amor, terco y vital, se abre paso, esta vez  a través de la ruina argentina y sus cumbres borrascosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-7538289862049375396?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/7538289862049375396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=7538289862049375396' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7538289862049375396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/7538289862049375396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/04/el-amor-en-tiempos-de-exilio.html' title='El amor en tiempos de exilio'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/RiJ-K3z32RI/AAAAAAAAAA8/mkrMZUzyQG8/s72-c/aeroparque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-5113462042398917239</id><published>2007-03-27T09:12:00.000-07:00</published><updated>2007-04-01T11:36:24.875-07:00</updated><title type='text'>Dones de regalo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_7oosGtPI/AAAAAAAAAA0/vQ6WdkOZAU0/s1600-h/escritos.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_7oosGtPI/AAAAAAAAAA0/vQ6WdkOZAU0/s320/escritos.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048530382841361650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Quién hubiese dicho? Quién diría… Ella era una abuela de 75 años. Una abuela bien abuela, con un dejo de coquetería disimulada y pudorosa, con todos sus años bien puestos y quitarse ninguno. El era el papá del carnicero de la esquina, Joaquín, 73 años, un buen hombre, un caballero, jubilado de maquinista del Ferrocarril General Roca. Un escándalo sin anuncio, nadie podría haber imaginado lo que iba a suceder.  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sólo Dios comprende el alma humana, no los hijos ni los nietos. La historia empezó sin querer. Para la nieta de Nélida, la única que miraba la novela con ella, no fue tan sorprendente. Se había dado cuenta de que la abuela todavía conservaba esa emoción en el estómago. Y hasta tenía una teoría al respecto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Toda historia tiene pre-historia. La de la abuela Nélida tenía que ver con los primeros pantalones que se puso antes que nadie en el barrio, con su mentalidad liberal sin alardes y,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por supuesto, con los miles de libros que devoró a lo largo de su vida. La de Joaquín tenía que ver con cuadernos y cuadernos llenos de poemas. En el sindicato, compañeros y amigos daban en llamarlo “el anarquista poeta”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Joaquín había sacado seis cuadernos de su ropero. Seis cuadernos que habían estado apartados durante muchos pero muchos años. Se iba a deshacer de ellos. Iba a quemarlos, habían sido escritos hacía más de veinte años, antes de la enfermedad de su esposa y su viudez. Los había puesto al costado del televisor y una hora después habían desaparecido como por encanto. Por más que preguntó y preguntó ninguno de la familia sabía sobre el destino de los cuadernos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Medio kilo de carne picada, pidió Nélida. Fabricio, el nieto de Joaquín, aydaba a su papá envolviendo la bolsita de polietileno en papel de diario. Malena, su hermanita, también… ¡Salí nena!, pero ya estaba. Cuando Nélida se dispuso a guardar la carne&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en la heladera se encontró con una sorpresa: una hoja de cuaderno amarilla, escrita en lápiz, con buena caligrafía…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Formas del desamor&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las pantuflas en su lugar&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La comida servida&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Barnizadas las flores&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No me permitís y no te permito&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y en este poco espacio&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nos desamamos prolijamente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Media hora más tarde Joaquín había descifrado el enigma. En la carnicería estaban los seis cuadernos, en realidad era una forma de decir, Malena los había convertido en poemas volantes que hab´lia despachado con la carne en esos últimos tres días. El último fue el que se llevó Nélida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Joaquín sintió que se le estrujaba el pecho: Esos malditos cuadernos, nunca hubiera debido escribir esos poemas. Correspondían a una mala época y…¡qué tristeza! Malena, ¿por qué? - Eran bonitos abuelo y pensé que era mejor que quemarlos- Se volvió a desarmar su alma… Joaquín, desarmado, sólo podía producir poemas…Poemas, problemas…, había comprado un cuaderno de tapa dura y un lápiz nuevo. Cuaderno Éxito Ecológico y esa misma noche retomó la escritura interrumpida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nélida, inteligente, sabía el valor de lo que había encontrado. Lo sabía o lo presentía… Daba igual. Un par de versos que sintetizaban demasiados sentimientos. Sentimientos que ella conocía bien, formas del amor –desamor, extraño e inevitable juego de los matrimonios largos. Tomó un libro grande de la biblioteca de su cuarto y guardó prolijamente la hoja de cuaderno que estaba un poco arrugada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La abuela estaba nerviosa o intranquila por algo, adivinó la nieta. La caligrafía y la hoja amrilla denunciaba el tiempo de quién lo había escrito. Nélida tenía la esperanza de que fuera de Joaquín, a quien de pronto veía con otros ojos. Iba a ir a la carnicería y devolver el poema. No, no podía, se sentía con baja presión…, se iba a recostar en la cama.- Abuela, te pasa algo… -No, nada…-pero la nieta no le creyó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Joaquín, como toda culposo, le preguntó a su nieta a quiénes les había dado poemas. La nieta dijo que no se acordaba, que a Nélida… Y sin querer las cosas se simplificaron, al menos para Nélida, que estaba pendiente y no se animaba abordar la situación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Le llevó una semana volver a la carnicería, la mandaba a la nieta, que no entendía qué le pasaba a la abuela. Nélida no iba a ir hasta estar segura de no ponerse absolutamente colorada o nerviosa. Cuando volviera a ir a comprar, tendría tomada alguna decisión, como la de olvidar el tema, cosa que por ahora no podía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El día viernes, con sol y esperanzas, y habiendo olvidado la hoja guardada, la abuela saló por fin a comprar. En la puerta estaba Joaquín, no pasaba nada, se dijo, ella saludaría y entraría… Pero no fue así. Joaquín había estado pensando todos esos días cómo explicarle a Nélida lo de los poemas. Le había explicado, mentalmente, como cien veces de maneras distintas, para que lo comprendieray lo absolviera… Cuando Nélida saludó, él la detuvo diciendo que quería hablar con ella, y ella, que no había pensado menos de cineto cincuenta veces en esa posibilida, se sintió mal y ahí nomás se desmayó. Lo único que pudo hacer Joaquín fue abarajarla y llamar a su hijo. Cuando se intió mejor Joaquín la acompañó a su casa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que qué le había pasado, que qué lástima, que quería hablar con ella…Mientras tanto la sostenía del brazo. La tnsió de la mano de Joaquín era una muy buena sensación para Nélida. Acordaron lo increíble en un momento cuando la nieta de Nélida fue a avisar a su mamá que la abuela se había desmayado. En voz baja y en secreto compartido, ambos sin defensas, decidieron ir a tomar un café. Joaquín determinó rápidamente día, hora y lugar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Digamos que como el arte de escribir, hay cosas que en la vida nunca se pierden…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-5113462042398917239?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/5113462042398917239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=5113462042398917239' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5113462042398917239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/5113462042398917239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/03/dones-de-regalo.html' title='Dones de regalo'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_7oosGtPI/AAAAAAAAAA0/vQ6WdkOZAU0/s72-c/escritos.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-4767854660498824167</id><published>2007-03-24T21:25:00.000-07:00</published><updated>2007-04-01T11:14:25.117-07:00</updated><title type='text'>Ni tiempo, ni prisa para morir de amor</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_2e4sGtLI/AAAAAAAAAAU/uoVROZR62Gg/s1600-h/manchita.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_2e4sGtLI/AAAAAAAAAAU/uoVROZR62Gg/s320/manchita.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048524717779498162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y la flor antigua se apagó. Tía había muerto, el amor de sus amores, el amor de sus juegos. Inexplicable la tristeza que sentía mirando el sombrero tejido hacía treinta años, ayer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Homero era Licenciado en biología,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cientos de mujeres en su vida y ninguna, más que tía. Era ecologista cuando esa palabra prácticamente no existía, cuando tenía el sentido de una postura filosófica: dejar ser. El perfume de su parque se podía oler desde la esquina y sus moras eran las más ricas del barrio. Ahora, desde la muerte de tía, los enormes ventanales del patio y los árboles, que crecían a su antojo, no tenían sentido … Homero sabía que no podía pedir más, noventa y seis años eran muchos, sin embargo había tenido la esperanza de que llegara hasta los cien.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando los amores son, son. Quién podría decirle a él, Homero, de otra vida vivida… Su hermano lo intentó, qué estupidez. Qué podía decirle ese hermano al que quería, pero no podía respetar. Ese hermano fantoche que tenía una vida feamente desamorada haciendo siempre lo que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“conviene”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nadie podía decir nada. No había una vida correcta para elegir y Homero sabía cuánto había disfrutado junto a tía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Virginia sí entendía a Homero y estaba estremecida por ese amor que había presenciado de cerca. Tía &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ya no estaba y Virginia sabía perfectamente que no había fórmula para ser feliz. Homero y tía lo habían sido y eso bastaba. Ahora la asustaba el porvenir, qué sería de la vida de Homero, de su propia vida. Ella trabajaba cuidando a tía, y en la casa todo tenía algo de antiguo, algo de juego: “dale que vos…, entonces yo…” Esa era su familia, de alguna forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la habían adoptado, y ella a ellos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pisa-pisuela-color-de-ciruela-pisa-pisa-este-pie-no-es-de-menta-ni-es-de-rosa… Homero rompió en llanto y Virginia lo abrazó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ese día era noche por la muerte de tía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y los gatos se habían ido. Apareció Manchita a la mañana, se dio cuenta y les avisó a los demás.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También se fueron de la mano Homero y Virginia, que estaban, no estando, en el velatorio de tía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El jueves los ventanales seguían en su lugar y volvieron los gatos. Homero soltó la mano de Virginia para abrir la heladera y ofrecerles comida, que extrañamente no la pedían. Por la tarde los dos se durmieron abrazados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y durmieron abrazados y vírgenes, como la virginidad de tía, hasta que llegó el otoño sin calendario, dejándose ser como le gustaba a Homero. Y dejándose ser, siguiendo el juego del Universo que guiaba las estaciones, Homero y Virginia se amaron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;En la primavera Manchita tuvo gatitos en el galpón del fondo y florecieron las glicinas saludando al ventanal rejuvenecido del parque&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-4767854660498824167?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/4767854660498824167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=4767854660498824167' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4767854660498824167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4767854660498824167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/03/ni-tiempo-ni-prisa-para-morir-de-amor_24.html' title='Ni tiempo, ni prisa para morir de amor'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_2e4sGtLI/AAAAAAAAAAU/uoVROZR62Gg/s72-c/manchita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-1872562806612108638</id><published>2007-03-22T10:05:00.000-07:00</published><updated>2007-04-01T11:19:35.876-07:00</updated><title type='text'>La gran posta de sueños</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_3sIsGtMI/AAAAAAAAAAc/bJiZ7j-LWwg/s1600-h/manos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_3sIsGtMI/AAAAAAAAAAc/bJiZ7j-LWwg/s320/manos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048526044924392642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pobre Isabel, no sabía mirar televisión, no había ninguna novela, ningún programa que le gustara…Tampoco podía ir a &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, aunque lo había intentado denodadas veces… Solamente l e quedaba el hoy por hoy, eso de llegar a fin de mes con poca plata y sin demasiadas pretensiones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En su vida estaba todo mal… Una mujer de clase media ya grande, de ex –clase media con las medias rotas y un ir tirando como futuro. Si su presente hubiera sido otro, no se hubiera ocurrido jamás embarcarse en semejante proeza…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esa tarde , cuando volvió del supermercado, con el ticket en el monedero y su marido mirando el partido, lo decidió. Siempre había sido muy buena en la escuela: “¡qué inteligente Isabel!”, decían parientes y vecinos… Pero lo que a ella le interesaba era &lt;st1:personname productid="la Filosofía" st="on"&gt;la Filosofía&lt;/st1:personname&gt;, digamos que una locura para una joven de Burzaco en los años sesenta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando acomodaba las cosas en los estantes y guardaba las bolsas de Disco para usarlas con la basura, cerró una idea en su cabeza y tuvo la certeza… Ella iba a re –escribir el Evangelio: “El Evangelio según Isabel”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Para eso tenía su sentido común intacto y una visión que podía iluminar lo que veía…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sacó el ticket del monedero y vio el Aleph…¡Era como si toda la humanidad desde el principio se condensara! ¡Allí estaba el hombre pre- histórico que se pensó a sí mismo por primera vez cuando estampó su mano en la piedra! ¡Increíble!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tomó el ticket: galletitas Crioll… Leche…, y en un ritual que recién inventaba para no perder la idea –esa pre-claridad que aparece en algunos sueños cuando nos despertamos para ir al baño, y que luego en la mañana no podemos reproducir-,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;lo dobló y lo guardó en su corpiño gastado, cerca de su corazón…¡No era el ticket lo que guardaba! Era esa visión esclarecedora de la impronta de la mano en la cueva, del uso de la herramienta, de la invención de la rueda…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Isabel, con el corazón acelerado, tomó una lapicera y un block de hojas y le mintió a su marido: “voy a lo de Cristina”. No sonó natural pero estaba segura de que a él no le importaría. Subió entonces al altillo y escondida empezó a escribir con letra temblorosa:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El evangelio según Isabel&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dios nos es extraño&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;ES la fórmula matemática&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Maravillosamente bella &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Del Universo&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que nunca alcanzaremos a comprender&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Se detuvo entonces, “ese no era un Evangelio”. Sacó su ticket y lo desdobló intentándolo otra vez. Esa tarde en el supermercado, el código de barras y la cajera habían generado ese pensamiento…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De pronto prosiguió&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando Dios nos extraña…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En tus ojos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sólo entes ojos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Descansa un sueño &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que ya no es mío&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y ahora era ella la asombrada. Sin lugar a dudas ese sí era un “misterio”. No sabía cómo se le había ocurrido pero le resultaba más cierto que el invento de &lt;st1:personname productid="la Santísima Trinidad." st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Santísima" st="on"&gt;la Santísima&lt;/st1:personname&gt; Trinidad.&lt;/st1:personname&gt; .. Qué estaba diciendo, ¡era demasiado! ¿Sería una revelación diviana? Tiró el ticket y lo guardó junto a su pecho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En los ojos tuyos, en la mirada próxima y querida… En nuestros hijos… En la generación que nos sigue, o en la otra, o quizá más adelante… En nuestro prójimo… En la humanidad toda, por los siglos de los siglos amén…. Y cuando cansados cerremos los ojos, por un rato o definitivamente, ¡seguirá la gran posta de sueños! –Isabel pensaba maravillada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Bajó del cuartito con una alegría d inauguración, iba a proponerle tomar mate a su marido y estaba cambiando mentalmente las cortinas. El partido no había terminado, pero sucedió algo extraño. Se miraron y allí estaba, desnudos, a pesar de tener toda la ropa y los años puestos. Se besaron e hicieron el amor, tiernos y apasionados, históricos y desconocidos, recientes y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;reconocibles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cayó el papel al suelo y siguió “rodando” como posta de humanidad…Porque “cuando Dios nos extraña: en tus ojos, sólo en tus ojos, descansa un sueño que ya no es mío…”&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-1872562806612108638?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/1872562806612108638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=1872562806612108638' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1872562806612108638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/1872562806612108638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/03/la-gran-posta-de-sueos.html' title='La gran posta de sueños'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_3sIsGtMI/AAAAAAAAAAc/bJiZ7j-LWwg/s72-c/manos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-4282886789224605246</id><published>2007-03-19T13:59:00.000-07:00</published><updated>2007-04-01T11:24:16.812-07:00</updated><title type='text'>Puedo contar con Usted... Usted cuente conmigo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_4yIsGtNI/AAAAAAAAAAk/LLP1Uc_O1GE/s1600-h/palomas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_4yIsGtNI/AAAAAAAAAAk/LLP1Uc_O1GE/s320/palomas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048527247515235538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Había asumido esa realidad dejando de sonreír, si bien  era cierto que mucho no le había costado, siempre había sido callada, silenciosa, una mujer sin edad y sin historia. Limpiaba y ordenaba todo a las mil maravillas, convirtiéndose en el fantasma imprescindible de la casa de la señora. Era inteligente y atenta, y con esa resignación que le hacía aceptar como justo, por inevitable, todo lo que le sucedía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los domingos por la tarde, su único día libre, paseaba por Congreso hasta Plaza de Mayo, se sentaba, sacaba lo pancitos y daba de comer a las palomas mirando el cielo de &lt;st1:personname productid="la Catedrakl" st="on"&gt;la  Catedral&lt;/st1:personname&gt; y el Cabildo, edificios a los que nunca se había atrevido a entrar. Después volvía a la casa con los ojos arriba, reconociendo cada una de las bellas cúpulas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Paloma debió haber sido ella también…-pensaba.  Al fin de cuentas todo transcurría sin tiempo en su vida, se repetían los días, los meses y los años. Y así debía ser, al menos eso creía. Sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;embargo tenía muy presente el día en que había sucedido: dos días antes de que se casara el hijo de la señora. Nadie se había enterado y nadie había tomado registro del antes y del después, salvo ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Claudia era para los conocidos de la casa un extraño ser, frágil y eficiente, que incomodaba en un principio si se le prestaba atención, pero que luego se olvidaba fácilmente su presencia. Después de verla un par de días no tenía más importancia que el jarrón grande que había traído la señora de India. Claudia era una sombra con ojos que vaya a saberse qué pensaría, claro que si alguien se tomaba el trabajo de pensarla…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Había llegado a la casa por un aviso del diario y se había quedado por casualidad o capricho de la señora, que había peleado mil veces con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las agencias que ofrecían personal doméstico. Dos días después de rechazar a todas las que concurrieron por el aviso, y tras una pelea familiar por los requisitos que imponía –lapicera en mano preguntaba hasta lo insólito para descartar siempre a las postulantes- tocó el timbre Claudia y fue admitida en el mismo momento. Después de darle la ropa de trabajo le preguntó su nombre y eso fue todo. En realidad la señora lo había hecho para castigar a su familia, sin embargo cuando fueron pasando los días todos estuvieron convencidos de que había sido una bendición de Dios. Lo único que sabían de  ella era que giraba plata para su familia en Paraguay y que no comía carne porque la detestaba, aunque nunca  se los había dicho claramente. Claudia casi no hablaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y todo hubiera seguido igual, Claudia guardaba escondiendo su vergüenza mientras las mañanas se hacían noches y las noches mañanas… Con una existencia para nada intrascendente para la señora y su familia: a Claudia se le podía pedir cualquier cosa porque todo lo hacía bien.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero claro, la señora era la señora y solía tener exabruptos…El que cambió la vida de su empleada fue de solidaridad desmesurada hacia Felipe, amigo íntimo de la familia que había quedado viudo recientemente. La señora amaba platónicamente a Felipe, no tanto a su mujer que pasó a otra consideración de su parte después de muerta. Si se había puesto a ver las fotos donde estaban todos juntos y la difunta se veía más linda y más simpática… Tomó el teléfono y llamó a Felipe que sabía estaba deprimido. Si lo acompañaba la sombra de su mujer muerta qué mejor que ofrecerle otra sombra mucho más útil, al menos por un tiempo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Hola Felipe querido, mirá acabo de tomar una decisión. Voy a mandarte a Claudia para que reordenes tu casa. Mi amor, la vida sigue y sabés cuánto te quiero… Sí, claro que lo sabés,  si no, no te estaría ofreciendo a Claudia…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Felipe que necesitándolo todo…no necesitaba nada, sabía lo difícil que le resultaba negarse a su amiga. Era despótica cuando se proponía algo y no tenía la energía para hacerlo.. En dos días Claudia estuvo instalada en casa de Felipe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si Claudia tenía como treinta y pico de años, en menos de una semana había avejentado como veinte más. Ese cuarentón sin hijos de Felipe siempre le había resultado divertido para observarlo de lejos, no para convivir. Era extravertido y ocurrente, el único que había conocido que podía “gastar” a su patrona sin que ardiera Troya… Pero le resultaba insoportable de cerca. Bastaron unos días para que Claudia frunciera el ceño y encorbara la espalda, situación que a Felipe no le había pasado por alto pero no parecía importarle. Hablaba demasiado -según el parecer  de  Claudia, acostumbrada a que prácticamente  nadie le hablase- y no se conformaba con que ella lo escuchara, tenía que contestarle algunas palabras. En poco tiempo Claudia se dio cuenta de que él se había dado cuenta…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Fue una mañana en la que un papel escrito por Felipe colmó su resistencia, claro que se había dado cuenta…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;“Claudia ayer pedí turno con mi dentista para Ud, espero no le incomode”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Claudia, que todas las noches miraba sus dientes rotos frente al espejo, se puso sencillamente a llorar. Si sus dientes habían tenido un dterioro paulatino, fue dos días antes del casamiento  del hijo de la señora cuando se partieron sus dos “paletas”. Los dientes son importantes para todos los seres humanos, pero para ella tenían una significación especial: eran toda su vida triste, su hitoria nunca olvidada. Le recordaban la muerte de su mamá y la repugnante cara de bruja de su abuela paterna, que le había pegado desde el primer día que fue a parar bajo su custodia. La abuela era muy mala, y cuando murió sintió un gran alivio, y se creyò liberada, aunque fueron muchos los años que tuvo que soportarla como para marcarle a fuego el alma. La abuela-pesadilla tenía los dos dientes incisivos partidos y putrefactos, señal de horror que la persiguió durante su infancia. Ahora era su propio rostro el que repetía irónicamente el espanto en esos dos cráteres nauseabundos que le devolvía el espejo. En un momento se rebeló e intentó ir a lo de un dentista y hasta se sentó en el sillón de tortura, pero solamente consiguió que la despreciara y la maltratara como para que no pudiera volver más. Estigma de dientes rotos que arrastraba con una infancia apaleada y una juventud triste y solitaria. Ahora todo estaba al descubierto por Felipe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ese día lloró tanto hasta desarmarse, hasta dejar de ser muda. Cuando por la noche regresó Felipe, Claudia hablaba llorando. Contaba, no demasiado coherentemente, la triste historia de su vida que aparecía en el pozo de sus dientes. Su alma se desovillaba. Felipe escuchaba con paciencia tratando de consolarla y poner luz en los sentimientos de Claudia. Le decía con tierna firmeza que no había visto un horror en su boca, no, que no iría al dentinsta si no quería… Que en realidad pensó que no hablaba ni sonreía para no dejar ver sus dientes, y eso se lo habían dicho sus ojos, lo había visto por las venanitas de sus ojos… Que quería ayudarla… Claudia se incorporó decidida y dijo que no iba a ir a lo de un dentista, que a él que le importaba… Años y años sin enojarse y&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;estaba enojada en una actitud que la sorprendía a sí misma. Para Felipe, después de semejante confesión, los dientes de Claudia pasaron a ser una bandera de reivindicación que iba a sostener hasta cumplirla, lejos estaba de no importarle la cuestión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los días siguientes fueron de trincheras. Claudia retomó su mutismo y Felipe le hablaba lo indispensable. En la casa había poco para hacer salvo lo que ambos sabían que debía hacerse y para lo que la patrona había cedido a Claudia, que a cada momento se topaba con cosas de la mujer muerta. Claudia estaba resentida con Felipe, sin embargo él encontró la manera. Empezó a dejar libros con señaladotes sobre la mesada de la cocina, que en un principio Claudia no tocaba más que para ver la tapa y la contrtapa, hasta que al final pudo más la curiosidad y empezó a leer. Los días pasaban y las horas también, hasta que una noche encontró a Claudia leyendo sin haberse dado cuenta de la proximidad de su llegada. Ambos sonrieron haciendo las paces. Claudia con su sonrisa desdentada y Felipe tomando los medicamentos de su mujer muerta que todavía estaban en la heladera y tirándolos a la basura. Habían salido de las trincheras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los días siguientes fueron de arduo trabajo. Felipe había tomado una licencia laboral y ambos reorganizaron la casa guardando en cajas solamente los recuerdos más queridosy tirando todo el resto de las cosas. Felipe quería darle un ejemplo a Claudia, que ya podía hablar con él, preguntaba sobre los libros, las pinturas que colgaban de la pared y la música que escuchaban.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  Una mañana, la patrona que había estado reclamando sobre la devolución de Claudia, fue terminante. Felipe, que sabía cómo llevarla, prometió acercarle un regalo, parte de la colección de libros de su ex mujer y un par de pequeñas figuritas en marfil, a sabiendas de que no podría resistirse y él&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ganaría un par de semanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siguiente ya se preanunciaba. Una tarde volvió a su casa con Carlos, amigo íntimo de la infancia y su odontólogo y se lo presentó a Claudia diciéndo la verdad: “ella es el ser maravilloso del que te hablé, y sonríe poco porque teme a los dentistas…” Claudia se sintió más incómoda por el elogio que por sus dientes rotos. Carlos, que era afable y cálido, le contó que había estudiado odontología porque también él detestaba a los dentistas hasta que conoció a uno que era un gran tipo y que finalmente fue su profesor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los arreglos en la boca de Claudia no fueron tan importantes, si bien hubo que poner dos fundas de porcelana y hacer algunas amalgamas todo fue más fácil y rápido de lo que hubiera podido imaginar en su vida. Las “paletas” nuevas le eran extrañas, y creyó en un principio no poder reconocerlas como propias pero casi sin darse cuenta en dos días ya estaba sonriendo en la calle y había empezado a hablar con la gente como si nada. Su vida había cambiado irreversiblemente, tanto que lo que la horrorizaba ahora era volver a la casa de la señora. Esto es así, se dijo, y volvió a caminar hasta &lt;st1:personname productid="la Catedral" st="on"&gt;la Catedral&lt;/st1:personname&gt;, aunque esta vez entró. Luego le dio de comer a las palomas preguntándose por qué debía ser así… Pero no encontraba opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inevitablemente llegó el llamado. Lo atendió ella, que jamás antes contestaba el teléfono. La patrona, maligna y molesta pidió hablar con Felipe.&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;/span&gt;Me estás arruinando a la empleada Felipe.Mirá que ahora hasta habla por teléfono… Si  no&lt;br /&gt;hicieran tantos años que la conozco… Pero en un par de días todo va a estar en su sitio. Espero que nunca te olvides del favor, acá sufrimos mucho con la usencia de Caudia…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Claudia estaba petrificada frente a Felipe, quien sostenía el teléfono como si hubiera tomado una decisión inapelabale, pero que conversaba amistosamente con su patrona. De pronto escuchó por parte de Felipe algo incomprensible…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Sabés todo lo que te agradezco, pero sin querer me hiciste un favor que jamás voy a poder pagarte… Sabés, me caso con Claudia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Del otro lado, la señora le dicía que era una broma de mal gusto…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;No, no es broma, me caso con Claudia… Es así.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La señora perdió la compostura y empezó a insultar de infame y canalla a Felipe, que había apoyado el tubo y tomó la mano de Claudia llevándola hasta la biblioteca y diciéndole que no se asustara, pero que queria que se quedase a vivir con él, claro que si ella quería… Y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;volvió a repetir que le iba proponer casamiento cuando ella pudiera escucharlo, que esperaba solamente su OK, pero que si decidía dejarlo e irse, también estaría de acuerdo, aunque iba a llorar mucho, pero mucho…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Porque sabés Claudia que te adoro, pero no alertes tus fusiles, ni pienses que &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;deliro –Felipe repitió parte del poema de Beneetti que había &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;leído Claudia esa misma tarde.&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-4282886789224605246?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/4282886789224605246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=4282886789224605246' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4282886789224605246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/4282886789224605246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/03/puedo-contar-con-ud-ud-cuente-conmigo.html' title='Puedo contar con Usted... Usted cuente conmigo'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_4yIsGtNI/AAAAAAAAAAk/LLP1Uc_O1GE/s72-c/palomas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5280453013972664999.post-8878149261082120524</id><published>2007-03-17T09:41:00.000-07:00</published><updated>2007-04-01T11:31:04.447-07:00</updated><title type='text'>A salvo de nadie</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_6YYsGtOI/AAAAAAAAAAs/AAnei_GJjc0/s1600-h/venecia-sepia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_6YYsGtOI/AAAAAAAAAAs/AAnei_GJjc0/s320/venecia-sepia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048529004156859618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Quién haya ido a Venecia sabe muy bien acerca de lo que estoy hablando. La ciudad tiene, además de una belleza sobrecogedora, algo que eriza la piel, que pone en alerta al alma. Pude haber sido nada más que una turista desquiciada por tres días, sin embargo tengo la foto sacada por mi cámara digital. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Soy profesora de álgebra en &lt;st1:personname productid="la UTN" st="on"&gt;la UTN&lt;/st1:personname&gt;, nada más alejado de mi formación que lo impensable… Vivo sola desde que mis hijos hicieron su propia vida y estoy felizmente divorciada. Si bien estoy convencida, debido a mi trayectoria como investigadora, que se termina encontrando lo que se busca, y sólo lo que se busca, juro no tener una imaginación frondosa y no haber estado buscando nada. Soy más bien poco creativa debido a mi neurosis obsesiva.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si los misterios desafían a la lógica, por conciencia y por creencia, siempre tuve como meta desentrañar misterios . Hoy pienso que quizá hubiera sido mejor no hospedarme en esa casa reabierta después de tanto tiempo. Dicen que los fantasmas gustan estar tranquilos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Todo empezó cuando dormía… Una mujer cincuentona claro que tiene pasiones, pero las mías tienen que ver con viajar, trabajar concienzudamente, y pintar cuadros. Los hombres no estaban en la lista de mis necesidades. Esa noche me desperté sobresaltada sintiendo la presencia de un hombre que dormía a mi lado. Yo dormía de costado y quizá fue el peso de su mano apoyada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre mi cadera lo que me despertó. Los sentimientos fueron confusos. Bienestar y malestar. Un segundo y cuando enciendo el velador se abre la puerta del baño y vuelve a cerrarse, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tan rápidamente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que tarda lo mismo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en quemarse la lamparita. El hombre, o el sentimiento de la presencia del hombre desaparece entre el sueño y la vigilia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nada sucede ese día salvo que decido gastar lo suficiente como para dar un paseo en góndola. El gondolero era un muchachito joven y amable que conversaba conmigo en mi chapuceado italiano. Venecia tiene esas cosas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y entonces le pregunté si él creía en la existencia de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fantasmas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a lo que me contestó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que por cierto los había&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y que Venecia tenía muchos…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando regreso al hospedaje, luna llena iluminando desde la ventana, decido cerrarla y tomarme una pastillita de Lorazepam para, por las dudas, no ser molestada por cuestiones incomprensibles. Si era mi cabeza la que inventaba estaría bien desconectada. Sin embargo a las tres de la mañana, lo sé porque miré el reloj, me&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;despierto sintiendo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sobre mí el peso de un cuerpo, sábana de por medio, la mano tomándome&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nalga. Con esfuerzo, por el embotamiento como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efecto del ansiolítico, busco la perilla del velador, la presencia ya no está. Vuelve a abrirse y cerrarse la puerta del baño y otra lamparita se quema.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Temía, por vergüenza,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pedir al encargado que volviera a cambiar mi bombita porque pensaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que él ya sabría de las “visitas” que estaba teniendo, pero su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;respuesta llana me tranquilizó, dijo que el velador tendría algún corto y que lo cambiaría. Pensé que cuando una se mueve en otra cultura suelen correrse los parámetros y me sentí muy tonta por creer que el encargado estaría al tanto de las extrañezas de las que era víctima..&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esa tarde&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desde el Puente del Rialto, con el verde adriático del canal tiñiéndome los ojos, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pensaba que Venecia tenía una belleza cadenciosa y casi obscena , al menos para mí, una mujer grande y, reconozco, muy estructurada. No era que no &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pudiera disfrutar si no que alertaba mis sentidos de un modo especial, me ponía en guardia ante lo desconocido. Italia vive en un pasado glamoroso y el presente parece ser absolutamente previsible, un doble estándar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de lo que fue y lo que es que crea &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una atmósfera &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;enrarecida, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;torna a los italianos del norte aburridamente soberbios y fascina a los extranjeros. No creía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuera &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi caso con respecto al fantasma pero dejaba un lugar para la duda. Quizá &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en esta cualidad de la península &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estuviera la razón de la extraña aparición. Pensaba que la dormidera era territorio de fronteras &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;inestables y el cerebro humano siempre enigmático. Sin embargo esa noche dejé mi cámara digital preparada, más, dormí con ella en la mano y sin tomar pastillas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Era la tercera noche y no conciliaba el sueño. Cámara en mano a las tres de la mañana no podía dormir. No sé cuando el cansancio me venció y en pleno sueño &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sentí su presencia, estaba semi-recostado acariciándome descaradamente un pecho, claro que yo estaba con el camisón puesto. Es ridículo, lo sé, pero me sentía violentada y seducida a la vez. Duró unos segundos apenas y alcancé a verlo mejor. No podía prender la luz&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pero enfoqué con la cámara hacia la puerta del baño y saqué.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando pude tranquilizarme, con la luz prendida volví para atrás y la última foto era la de una placa de mármol tallada con dos angelitos, un nombre y una fecha: Michele&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Angelo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Chipresi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1307- 1370. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esa mañana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hice mis valijas y abandoné Venecia. Lo que no pude abandonar es el sentimiento de vértigo en el estómago que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;me sigue produciendo el recuerdo de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su mano sobre mi pecho. Me había robado el corazón un fantasma &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;descarado, tierno y burlón que se presentó con nombre y apellido. La foto la sigo conservando, claro que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la guardo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en un archivo aparte, bien protegido de explicaciones que no podría dar a nadie,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque hay cosas que nunca deben pasar...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5280453013972664999-8878149261082120524?l=verdetintacuentacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/feeds/8878149261082120524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5280453013972664999&amp;postID=8878149261082120524' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/8878149261082120524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5280453013972664999/posts/default/8878149261082120524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://verdetintacuentacuentos.blogspot.com/2007/03/salvo-de-nadie.html' title='A salvo de nadie'/><author><name>Silvia Carmen Garbati</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03948903065644514347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_UdRukpA7jY8/Rg_6YYsGtOI/AAAAAAAAAAs/AAnei_GJjc0/s72-c/venecia-sepia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
